Destrozan una entrada de un banco de Bergondo para robar

B.?A.

A CORUÑA

Los cacos se colaron en la única sucursal del Santander en Bergondo la noche del domingo al lunes para robar, aunque sin éxito, según los responsables de esta entidad, que ya ha sufrido otros robos. La alarma saltó en torno a las doce de la noche, aunque los investigadores sospechan que los ladrones llegaron a la zona horas antes por los destrozos que causaron en los accesos al banco.

Las hipótesis que se barajan por ahora apuntan a que primero los asaltantes desmontaron una de las verjas traseras de la casa en cuyos bajos está el banco; después destrozaron una ventana hasta habilitar un espacio suficiente para colarse en el interior de la entidad bancaria y localizar el depósito que contenía los fondos de una de las dos sucursales que hay en esta zona de Bergondo, ubicada en las inmediaciones de la rotonda de Os Condes.

Fuera de servicio

La mayoría de los clientes que acudieron ayer por la mañana a este banco no pudieron realizar gestión alguna, puesto que los responsables de la oficina les aseguraron que el robo les obligaba a mantener la caja fuera de servicio.

No obstante, uno de los trabajadores de la oficina aseguró a La Voz que los ladrones lograron colarse en el interior del banco, pero no llegaron a llevarse ninguna cantidad de dinero, ya que no fueron capaces de acceder a la caja. En cualquier caso, varias patrullas de la Guardia Civil acudieron a la zona para abrir las diligencias sobre el caso, tomar huellas y realizar otras gestiones relacionadas con la investigación. Fuentes policiales precisaron que no se descarta que los cacos huyeron al saltar la alarma o que incluso tratasen de desactivarla sin éxito.

El suceso despertó interés entre los vecinos de esta zona de Bergondo, ubicada en la carretera que une el municipio con Betanzos.

Otro asalto hace cuatro años

Hace unos cuatro años la misma sucursal sufrió otro robo, aunque con un modus operandi diferente. Los trabajadores de la oficina resaltaron, no obstante, que se trata de una oficina muy tranquila en la que casi nunca se registran problemas.