Así se inunda Betanzos

A CORUÑA

Las naves del puerto se encuentran en una altura inferior a la línea del ?paseo marítimo, lo que agrava la riada cuando hay las mareas vivas

06 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

En mayo de 1994, los empresarios con sede en el muelle de Betanzos remitieron una carta al entonces alcalde, Manuel Lagares, denunciando la situación de la zona. Además de las escombreras, las misivas aludían también al «peligro continuado de inundaciones en épocas coincidentes con pleamares que ya han ocasionado daños en diversas ocasiones a distintas naves». Y añadían que «hasta la fecha no se ha hecho nada por corregir esta deficiencia perfectamente subsanable». Solo dos años después, las mareas vivas anegaron los locales con cuantiosos desperfectos y esta semana el episodio ha vuelto a repetirse con similares consecuencias.

El puerto de Betanzos ocupa el lugar de una marisma ante un canal que ya es considerado como la propia ría. Antiguamente la unión del Mendo y el Mandeo tenían un recorrido por la parte trasera. Pero en cada crecida, el agua reclama su espacio original.

La construcción del viejo puerto se concluyó en 1957. Sobre dicha zona fue construido un paseo ya este siglo y los empresarios del puerto volvieron a alzar la voz para decir que las pendientes del trazado favorecerían las inundaciones. Porque en el último trayecto del paseo el nivel desciende a cada paso. «Además, al final del muelle hay una rampa de barcos que está mucho más baja que el puerto y el mar entra de una forma bestial», señala uno de los empresarios del muelle. Junto al paseo marítimo discurre de forma paralela una zona semiajardinada que los afectados piden elevar ahora entre quince y veinte centímetros. «Eso frenaría el avance del agua en casos de crecida», aseguran. Las propuestas de los afectados se completan con la colocación de válvulas de no retorno en las zonas de desagüe de las redes de pluviales a la ría. «Eso permitiría evacuar agua e impedir la entrada por las tuberías hacia el interior del muelle». Así, alzar la barrera cerca de la ría evitaría la otra solución mucho más costosa: elevar el nivel de las propias naves.

Visita de Portos de Galicia

Los empresarios saben que tarde o temprano el agua volverá a invadir sus negocios si la administración no toma medidas. Por eso, los técnicos de Portos de Galicia visitaron esta semana el puerto de Betanzos y coincidieron con el diagnóstico de los empresarios afectados: subir las zonas ajardinadas y retocar la rampa del final del muelle.