El ministro de Fomento, José Blanco, rechazó comentar, durante su estancia en la ciudad la semana pasada en el consejo informal de Ministros de Transportes de la UE, la situación en la que está la negociación sobre la financiación sobre el puerto exterior coruñés, una obra que ha recibido 268 millones de la Unión Europea. Desde Puertos del Estado se señalaba estos días que no se había producido ningún avance al respecto y no se daba fecha para que se produzca un acuerdo. Mientras, la obra en Punta Langosteira avanza siguiendo los plazos previstos y esta semana se han alcanzado los 120.000 bloques de hormigón, que con el resto de estructuras montadas ha supuesto que solo en esta obra se hayan superado los 2.000.000 metros cúbicos de hormigón fabricados, una cantidad que daría para cubrir con más de 5 centímetros de espesor la superficie que tiene el municipio de A Coruña. Pese a no producirse avances en el dique, la obra más singular de las que se realizan, se mantienen los trabajos para reforzar el muro que protege a esta estructura, así como el resto de trabajos en tierra. Desde Fomento se había anunciado que antes del 2010 estaría resuelta la financiación para la dársena exterior, pero los diferentes criterios sobre qué es lo que se debería acometer en esta fase de la obra han provocado un enroque entre las partes y han ralentizado la operación. Sin embargo, desde el Puerto se había asegurado que la necesidad de un pronunciamiento es una cuestión urgente y habían llegado a asegurar que si no lograban para este ejercicio 57 millones más para las obras peligraba el avance de los trabajos y se aseguró incluso que se podrían llegar a paralizar. Fomento y Autoridad Portuaria han protagonizado, desde final de año, duros encontronazos sobre la necesidad de ejecutar ahora el contradique que permitiría contar con 300 metros más de línea de atraque y con una dársena más protegida. Desde Puertos del Estado, que preside el coruñés Fernando González Laxe, se aseguró que no era una obra prioritaria y se había considerado que la situación económica actual requiere otro tipo de estrategias. «Todos los puertos han hecho sus cálculos en época de optimismo y expansión económica. Hay un desajuste muy grande con los datos reales. Por tanto hay que ser cauto desde el punto de vista financiero, porque el sistema de puertos español, por ley, debe autofinanciarse. Acudimos a préstamos, pero los préstamos hay que devolverlos», había señalado. Mientras, desde la Autoridad Portuaria se había presentado documentación para remarcar que la construcción del contradique estaba prevista en su plan de empresa y se recuerda, de manera constante, que buena parte de la financiación de Langosteira queda supeditada a la enajenación de los actuales muelles. En este sentido, se apunta que la capacidad de atraque en los muelles que se están construyendo es menor que la que se dispone ahora y si no se acomete el contradique parte de las descargas que se están realizando en las instalaciones actuales no podrán trasladarse. Asimismo, siempre se ha justificado en términos de «operatividad» de la nueva dársena la necesidad de acometer de manera inmediata lo que inicialmente se contemplaba para una tercera fase. La construcción del contradique, presupuestado en unos 70 millones, incidiría en el importe del crédito que se avalaría para ejecutar las obras, que Fomento quiere que no supere los 215 millones. Tras meses en donde el contradique supuso un arma arrojadiza entre populares y socialistas, en estos momentos, tanto el Puerto como Fomento no van más allá de asegurar que no existen avances.