«Estos días se están diciendo muchas tonterías sobre la Torre y el Agra de San Amaro, pero los coruñeses pueden estar tranquilos porque no se va a hacer nada que pueda poner en peligro nuestro patrimonio mundial», recalcó ayer el alcalde. Javier Losada consideró que «a nadie se le ocurre que se pueda amenazar una distinción a la que tantos esfuerzos han dedicado los coruñeses», por lo que subrayó que el faro será objeto de especial protección.
También Obdulia Taboadela se refirió al proyecto de levantar inmuebles de bajo y siete pisos en el Agra de San Amaro para señalar que la urbanización se ha incluido en el PGOM como planeamiento incorporado «tal y como establece la ley para proteger a los propietarios con polígonos cuya gestión ya se encuentra avanzada». Señaló también que el proyecto de San Amaro fue adaptado para que en el frente más cercano a la Torre no supere la rasante e indicó que «no tenemos conocimiento de que suponga ningún problema; no obstante, si lo fuera, desde luego la Torre es prioritaria», insistió.
Aunque por ahora la urbanización no se ha iniciado, la responsable de Urbanismo consideró que en el caso de que la Unesco considerase que su construcción podría perjudicar al monumento y el mantenimiento de su título de patrimonio mundial, se adoptarían soluciones. «Si llega a ser un impedimento, el proyecto se podría revisar si fuera necesario», aseguró la concejala, que no descartó o bien una modificación o bien la cesión de edificabilidad en otra zona.