La cumbre del entroido coruñés

A CORUÑA

«Les animo a que disfruten de la vida y se olviden de la crisis durante unos días». El mensaje del concejal de Fiestas, Carlos González-Garcés a las 300 personas se que reunieron en la plaza de España para la entronización del dios Momo no podía ser más directo. Disfrazado de egipcio en sintonía con la comparsa Pantaleón, invitó a los coruñeses a que se unan a la fiesta: «Que se pongan un disfraz o vayan de choqueiros, pero que se unan».

Situado frente a la figura del monarca del carnaval -que representa una gran torre de Hércules que en un brazo tiene una de Pisa y en el otro una Eiffel-Garcés ironizó sobre el estado de la ciudad con la cumbre de movilidad. «Todo el mundo sabe que hoy se hace un gran acto, la entronización del dios Momo, y otro secundario, que es la reunión de los ministros de transporte», explicó entre risas de los asistentes. «Esa reunión -continuó Garcés- es una cosa absolutamente anecdótica, de la que surgirán cosas como, por ejemplo, cómo puede producir mayor goce mientras nos cachean».

Entre risas, maquillajes y pelucas, Garcés se congratuló de la vuelta del Dios Momo a la plaza de España, aplaudió la labor de las comparsas («son los verdaderos dinamizadores del carnaval coruñés») e invitó a llenar el estómago: «Les deseo que coman mucha carne, que es de lo que se trata en estos días, que coman muchas filloas y orejas, y que beban vino con moderación, es decir, mucho».

Tras su discurso, el humorista Gari, conductor del acto, dio paso a la comparsa Los Maracos, ganadores del concurso celebrado el pasado sábado en el Palacio de la Ópera. Vestidos de enfermeras, interpretaron sus versiones libres del Ay pena, penita, pena, reconvertida en A Gripe-Negocio: Tamiflússss y Una chica yeyé, que pasa a ser Tello canta a Losada e ironiza con la polémica del topónimo.

Metidas en ambiente, las comparsas aprovecharon para unirse y rendir homenaje a Bences, uno de los históricos integrantes de la formación Monte Alto a 100. «Es el espíritu del carnaval coruñés», explicaba el presentador. Horas después, la fiesta continuó en Monte Alto con el velatorio de la sardina en el café bar Pardillo.