Obdulia y Tiburcio se despidieron ayer de su viejo televisor. Son ya cuarenta años de convivencia con la vieja máquina comprada en A Coruña. «Pagámolo a toca teja, a Tiburcio non lle gusta o de pagar a prazos», matiza la mujer. Ayer por fin se hizo efectivo el apagón analógico en Abegondo después de varios falsos avisos. La radio autonómica se plantó en aquí el 11 de enero anunciando ese día la entrada de la tele digital en la zona. Pero era una falsa alarma. Los vecinos hablaban del día 18. Pero tampoco. Buena parte de las parroquias de este municipio resistieron los apagones hasta ayer. «Tivéronnos un pouco mareados». El alcalde, José Antonio Santiso Miramontes, preparó a la población más veterana regalando receptores de TDT. Pero la televisión de Obdulia y Tiburcio no se adaptaba a la nueva caja negra. «Pero nos dará pena porque foi moi boa. Agora hai que poñer no seu sitio unha de plasma, pero as nosas pensións son das máis pequenas», explica Obdulia.
Así, el apagón llegó solamente al salón de esta casa del lugar de O Curriño porque el resto del inmueble está dotado con otros aparatos. Por el momento, la TDT ha sido colocada en la habitación. ¿Algún problema técnico? «Non sabemos, a nós colocóunolo un veciño e a televisión traballa ben desde o primeiro día», señalan, pero necesitarán un receptor más porque los gustos televisivos de este matrimonio no coinciden siempre. «A el encántalle Luar , pero a min non me chista moito», indica Obdulia, que reconoce especial predilección por programas como Sálvame Deluxe .
Queda el debate de qué hacer con la vieja televisión que carece de mando a distancia. De casualidad, el último día del aparato en activo coincidió con las fiestas de San Tirso y un gran festejo en casa. «Pero aos vellos sempre os acaban retirando», sentencia Obdulia.