«Hay madres y padres que llevan a sus hijos y me dicen que ya les hice la foto a ellos cuando eran pequeños», comenta Andrés Lancina , un veterano coruñés que desde hace décadas acude al Ayuntamiento para inmortalizar a los niños en el colo de los Reyes Magos. Tiene 78 años, empezó a trabajar como fotógrafo autónomo en 1953 y, ayer, cuando a las cinco de la tarde se abrieron las puertas del palacio municipal, allí estaba preparado con su cámara. «Lo hago más que por necesidad porque me gusta», comenta este hombre al que le gusta decir que es do barrio da Coiramia, donde hoy están los nuevos juzgados y la calle San Vicente. Ahí tienen al fotógrafo de los Reyes Magos, que, si tiene que elegir, dice que «siempre me tuvo mucha simpatía Baltasar», asegura mientras un niño rompe a llorar. Es la banda sonora que se escuchará también hoy y mañana de 17 a 20.30 en María Pita.
La Tuna de Veteranos, los Cuarentunos, el grupo Amizades y, ahora, La Trova Coruñesa. Se acaba de presentar en la sede del Real Club Náutico una nueva formación musical que, aunque apuesta por temas tradicionales, como los imperecederos boleros, intenta aportar aire fresco. «Por primer vez en este tipo de grupos contamos con voces femeninas y jóvenes, con lo que la media de edad está en torno a los 35 años», comenta Suso Quiroga , promotor de la trova junto con Pastor López . Ahí los tienen, durante uno de sus ensayos. Dicen que en marzo van a dar mucho que hablar
Sería imposible reflejar aquí todas las enchentas que tuvieron lugar en los últimos días. Y todavía faltan algunas. Pero sirva como ejemplo de celebración navideña la que organizaron los del servicio de urología del Chuac en el Hotel Meliá María Pita. No faltó casi nadie. Acudieron médicos adjuntos y residentes, auxiliares de enfermería y administrativas, el actual jefe del servicio, Venancio Chantada, y el anterior, ya jubilado, Marcelino González Martín . Me cuentan que resultó tan bien la fiesta que ya están pensando repetir convocatoria, pero en lugar de esperar a la despedida del 2010 tienen pensado hacer otra en carnaval. Otra comilona.
Y termino con otra entrañable reunión navideña. «Somos un grupo de amigos que nos conocimos cuando éramos unos niños y que llevamos más de 30 años celebrando un almuerzo anual», resumen los asistentes a la cita, que en esta ocasión tuvo lugar en el restaurante del Sporting Club Casino. Hace más de 40 años se juntaban en el mítico café La Barra, de la calle Riego de Agua, para jugar partidas de dominó. «Estábamos solteros», puntualiza uno de ellos. Aquellas fichas sobre el mármol de las mesas los unieron para siempre. Empezaron con los navideños encuentros 26 amigos, pero la convocatoria se ha ido reduciendo porque algunas personas ya no están en este mundo y porque siempre coincide que alguno está enfermo. Los que sí pudieron ir se lo pasaron en grande, como ocurre desde que eran unos chavales y se veían en el antiguo café.