«Hay que pensar en el 2050»

A CORUÑA

Desde la asociación comercial Zona Obelisco, este joyero lucha por convertir la ciudad en un referente, para lo que pide «compromiso y visión de futuro»

12 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Se define como un «coruñés orgulloso de serlo», y que no solo lo es de nacimiento, sino que ejerce como tal: «Intento aportar mi granito de arena en el desarrollo de la imagen que me gustaría que tuviese la ciudad», explica Antonio Amor, propietario de las joyerías que llevan su apellido y presidente de la asociación comercial Zona Obelisco, desde donde ha lanzado sus mil y una iniciativas para convertir A Coruña en una ciudad referencial, «aunque a veces me meto en más saraos de los que soy capaz de resolver», reconoce.

Creció bajo el reflejo de las galerías de la Marina, una imagen que, asegura, es la que reconoce como su ciudad: «Tuve la suerte de criarme en la ciudad de cristal, mirando hacia el mar, con toda su luz, a veces soleada y a veces lluviosa, pero siempre llena de vida. La Torre es, en efecto, el monumento de A Coruña, pero la imagen identitaria, lo que nos diferencia en la retina del turista, son las galerías». Es esta zona la que, más allá de cualquier motivo comercial, reivindica Amor: «Es estupendo que la ciudad crezca, pero eso no debe implicar que se descuiden otras partes tan representativas como esta».

Pertenece a una longeva saga de joyeros, aunque muestra cierto escepticismo al hablar de su negocio: «Soy la cuarta generación, y espero que no haya una quinta. Ya no es el trabajo agradable que era, por culpa de la inseguridad y el poco rendimiento que da», asegura con tono triste, aunque también admite que lo dice «con la boca pequeña».

No son los mejores tiempos para el pequeño comercio. Amor ha visto cerrar a muchos negocios, «algunos centenarios, que deberían tener una protección especial, como los monumentos», afirma. El único modo de evitar esto, sentencia, es con compromiso y visión de futuro: «Hay que pensar en A Coruña del 2050, animar a la gente para que reme en la misma dirección. No queremos subvenciones, solo coordinación».