Este pasado sábado arrancó en la ciudad una iniciativa desde el grupo parroquial de Cáritas de San Pedro de Mezonzo. Han organizado un mercadillo en el que están llamados a participar todos los vecinos de la zona, «independientemente de sus creencias religiosas», matiza Alfonso Rodríguez, vicario de la iglesia de San Pedro de Mezonzo y organizador de esta iniciativa solidaria, que explica que su intención es «sensibilizar a los miembros de la parroquia y al resto de vecinos, animarles a que se impliquen y cedan lo que puedan para venderlo en el mercadillo». Hasta el día 20 permanecerá abierto en horario de 18 a 20 horas de lunes a viernes, y de 11 a 13 y 18 a 20 los sábados y domingos. «Este año, con la crisis que estamos atravesando y que notamos desde hace meses, esta iniciativa se hace más necesaria que nunca», apunta el organizador, que cuenta que los beneficios se destinarán a atender a esas familias «que tienen una necesidad material concreta, que no pueden hacerse cargo del alquiler o necesitan una ayuda». Proyectos de futuro. Es el primer año que se monta este mercadillo, pero por lo apreciado en sus primeros días, parece que la experiencia será un éxito: «Ya se realizó en otras parroquias. Aquí la gente se ha portado, tanto dando como comprando. Y los comercios de la zona, librerías y supermercados, también han aportado lo suyo», afirma Rodríguez. Allí puede el visitante encontrar discos, libros, películas, ropa y calzado nuevo, a un precio más que ajustado. En Cáritas no paran, y ya están haciendo planes: «Tenemos un proyecto de alfabetización de adultos y un curso de consumo responsable. También queremos montar para enero un aula de apoyo escolar», asegura el vicario.
Renovarse o morir. Y más en tiempo de puente vacacional, como este, en el que quién más y quién menos ha agarrado el petate para hacerse, si no un viaje, si una excusión. Así lo han entendido en la compañía de autobuses Alsa, que ha cambiado radicalmente la imagen del punto de venta que tiene en la estación de autobuses. En la foto, luciendo nuevas y flamantes instalaciones, puede verse a Raimundo Otero, del punto de venta de A Coruña; Mari Cruz Mateos, responsable del Proyecto Pro; Ramón Piña, delegado comercial de Alsa Galicia; Patricia Roibas, del punto de venta de A Coruña; Javier González, responsable de tráfico de Alsa en Galicia, y José Luis Ponte, el jefe de ventas de la zona oeste.
Habla el sabio refranero español de quien solo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena. Vale que este fin de semana no disfrutamos de un tiempo primaveral, pero el caso de los trabajadores de Lignitos de Meirama es distinto. Ellos se acuerdan de la patrona todos los años, independientemente de la cantidad de agua que caiga del cielo. Así lo hicieron este pasado viernes, con la celebración de una misa en la iglesia de Pastoriza y el correspondiente almuerzo en el célebre mesón de dicha localidad.
Es uno de los comercios que ha revitalizado el Orzán, perdón, el Soho coruñés en estos últimos años. Una zona con un tirón comercial limitado y que no gozaba del favor del cliente se ha convertido en todo un referente en innovación, en tendencias y en buen rollo entre empresarios y entre compradores. Vamos, que ha pasado de ser una zona semioculta detrás de San Andrés al punto neurálgico de la modernidad. Y uno de los culpables de esta transformación cumple dos años. Se trata de Ven que te combino, un original y descriptivo nombre tras el que se encuentra precisamente eso, una tienda situada en la calle Cordelería en la que dejarse aconsejar a la hora de vestir. Felicidades a los responsables, Ruth Cordero y Christian Sellés.
Éxito de Cantábile ayer en su primera actuación en Roma, donde tuvieron que hacer un bis, ante los aplausos recibidos. El embajador Francisco Vázquez lo presentó como un grupo que ya hizo óperas y como participantes en la banda sonora que optó al Goya por De profundis. Hoy, el grupo visitará la imagen de la Virgen Inmaculada, situada delante de la embajada e interpretará varias piezas.