El tricampeón se llevó un susto aéreo

Rubén Ventureira

A CORUÑA

Su avión tuvo que regresar a El Prat a los veinte minutos de vuelo porque una compuerta mal cerrada causó «movimientos extraños». A la segunda fue la vencida

06 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Barça se llevó un pequeño susto aéreo. El avión con la expedición culé que había despegado a las 11.30 horas del aeropuerto de El Prat dio la vuelta a los veinte minutos de vuelo. El comandante de la aeronave de Hola Airlines, Carlos Planas, explicó a los pasajeros el incidente con «voz tranquila y sosegada», según el enviado especial Marcos López, de El Periódico, que viajaba en ese avión.

El aparato despegó bien, pero después empezó a realizar lo que el comandante calificó como «movimientos extraños». «A través de nuestros sensores hemos descubierto que había un problema de presurización», explicó Planas a los viajeros, que ya tenían el miedo en el cuerpo. El problema era que una compuerta de la bodega estaba mal cerrada, y que los sensores no avisan en este caso, solo cuando están abiertas. Esa tarea de detección corresponde a un operario de tierra, que no advirtió esta situación y dio el visto bueno al despegue. Pero ya en pleno vuelo, el comandante detectó el problema y decidió dar la vuelta «por razones de seguridad». Algunos pasajeros también habían advertido que la potencia de los motores tenía menos intensidad a medida que la nave ganaba altura que cuando despegó.

Así que el vuelo chárter fletado por RACC Viajes, la agencia oficial del club azulgrana, regresó a El Prat. Los pasajeros ni se bajaron de la aeronave. La compuerta se bloqueó bien en tierra con rapidez, pero hubo que esperar 20 minutos para que la torre de control del aeropuerto encontrase hueco para el nuevo despegue, que se produjo en torno a las 12.45 horas. A la segunda fue la vencida, aunque el viento y las turbulencias amenizaron el aterrizaje en Alvedro. A las 15 horas, el autocar con la expedición del Barcelona llegó al hotel Meliá María Pita.

Un susto y un retraso a la hora de comer (solomillo, pescado y pasta en el menú coruñés del hotel) fue la consecuencia del incidente aéreo, el segundo que sufre el Barça esta temporada, pues el mes pasado, al regresar de Kazán tras un partido de la Liga de Campeones, el comandante frenó la nave en el momento en que ya se encontraba en la maniobra de despegue, al detectar un problema en el motor.