Las obras del edificio de Fomento se retoman después de años paradas

A CORUÑA

El nuevo edificio que aglutinará las oficinas del Ministerio de Fomento en la ciudad coruñesa estará finalizado en el plazo de un año, aproximadamente en el mes de octubre. Después de varios años de paralización -debido a los proyectos de reforma y mejora y a la gestión administrativa- los trabajos de construcción del edificio se han retomado y, por fin, darán forma al esqueleto de hormigón que cientos de coruñeses ven a diario al pasar por Alfonso Molina, a la altura de Elviña.

El arquitecto autor del proyecto, el coruñés Arturo Franco Taboada, explica que el edificio se ha planteado como «una pieza singular de la ciudad» que, además, funcione como punto de referencia en el acceso al núcleo urbano. Por ese motivo, el diseño del inmueble está pensado para que permanezca sobre todo en la retina de los conductores y destaque entre las dos torres de viviendas y comercios de quince plantas que están anexas. «La situación privilegiada de la parcela requiere concentrar grandes esfuerzos a la hora de dotar la suficiente singularidad al aspecto exterior del edificio», indica Franco Taboada. La solución es un paralelepípedo horizontal que se disgrega en distintas alturas recubierto de vidrio que le da «dinamismo y velocidad» a la pieza.

En la memoria del proyecto se indica que el revestimiento exterior de vidrio es altamente resistente, autóctono y con un alto grado de calidad técnica. Se aplicarán en él las últimas tecnologías del muro cortina, combinado con grandes superficies de vidrio donde la carpintería de acero asume un papel dominante.

Por otro lado, el interior del edificio se resuelve, según indica el autor del proyecto, de manera funcional, respetando la claridad de circulaciones «y apostando por espacios ortogonales que permitan gran libertad de ocupación y de futuros cambios de uso». Para ello se plantean paños limpios de vidrio unidos con silicona estructural, combinados con paneles perforados. «Queremos conseguir un alto grado de aislamiento y absorción acústica imprescindible en un espacio de trabajo con altos índices de actividad», comenta Franco Taboada.

El arquitecto insiste en que el principal interés del edificio es «dignificar a través de un lenguaje contemporáneo la presencia de un servicio institucional utilizando sistemas constructivos avanzados y materiales muy relacionados con los trabajos de infraestructura realizados por el Ministerio de Fomento en Galicia». De hecho, a ese edificio se trasladarán los más de setenta funcionarios -entre ingenieros, ingenieros técnicos de obras públicas, administrativos y delineantes- del Ministerio de Fomento que a día de hoy están distribuidos en las oficinas situadas en la ronda de Nelle y en la calle de Concepción Arenal.