Entre las acusaciones que se cruzaron en el pleno de ayer el gobierno local y la oposición estaba también el futuro de la estación intermodal y sus desarrollos urbanísticos. Este convenio fue otro de los incorporados al nuevo planeamiento con fecha del pasado 1 de diciembre y el Ayuntamiento defendió su inclusión posterior a la remisión a la Xunta del borrador inicial «porque el convenio con el Ministerio de Fomento se firmó posteriormente al envío», según recordaron ayer fuentes municipales.
El citado convenio prevé la integración en un único punto de todos los modelos de transporte. Así, a San Cristóbal, definida por Joan Busquets como «una gran oportunidad que la ciudad no puede perder y que debe ser uno de los edificios de referencia», está previsto que lleguen la alta velocidad y el tranvía, además de albergar también la estación de autobuses.
El PP lanzó serios avisos sobre la fórmula de financiación de la nueva infraestructura, que también considera clave. «Parece que quieren financiar esa estación con un nuevo centro comercial y edificios y no parece el momento más adecuado para ello con la crisis actual», dijo el edil popular Miguel Lorenzo.
El alcalde, Javier Losada, defendió la ejecución de una obra que, además, servirá para conectar entre sí y con el resto de la ciudad a cuatro de los barrios considerados actualmente como periféricos, como son los casos de Elviña, la Sardiñeira, Lonzas y Vioño, que están aisladas entre sí por la red de infraestructuras viarias y por los raíles del ferrocarril, que dejarán paso a una gran plaza pública con diferentes servicios.