Gran parte de la Fábrica de Armas se quedará sin uso en el 2010

A CORUÑA

«O Ministerio de Defensa non nos deixa crecer nas actuais instalacións», asegura el presidente del comité de empresa de la Fábrica de Armas, Roberto Teijido, tras reconocer que para el próximo año está previsto cerrar varios de los edificios con los que cuentan en Palavea. Explicó que si bien en el pasado se habían realizado naves nuevas para ejecutar los programas Leopard y Dardo, en estos momentos algunos inmuebles se cierran y otros, como parte del almacén, se traslada de ubicación.

Los trabajadores estiman que estas instalaciones pueden suponer un lastre para el desarrollo futuro de la factoría, además de estar condicionadas porque la empresa General Dynamics negocia con Defensa una prórroga del uso del recinto únicamente hasta el 2016. La plantilla lleva años asegurando que la actual factoría es obsoleta y está sobredimensionada y reclama inversión o traslado. «Isto ten data de caducidade», reconoce el presidente del comité de empresa, que avanza que desde UGT han solicitado una entrevista con el máximo responsable del PSdeG, Manuel Vázquez, al entender que está en manos del Gobierno central su futuro.

La Fábrica de Armas dispone de un parcela de 300.000 metros cuadrados, explica Teijido, de los que únicamente se utilizan 15.000 a nivel productivo y el resto lo conforma la urbanización del recinto y espacio sin uso. «Foi construída hai 70 anos», indica, a modo de explicación, el presidente del comité de empresa a la hora de justificar por qué no se les da un mayor uso a las instalaciones de las que disponen.

«Non ten nada que ver coas fábricas do século XXI», replica, y matiza que pese a ello la empresa se ha embarcado en proyectos de nueva generación, como los trabajos de nanotecnología y el consorcio aeronáutico, firmados con el anterior Gobierno autonómico.

Los trabajadores han cuantificado en seis millones de euros lo que necesitaría para acondicionar, en estos momentos, el actual enclave, aunque todavía no están comprometidos. Esta exigencia, así como el mantenimiento de los puestos de trabajo son las que se marca el presidente del comité de empresa para ratificar el acuerdo sellado inicialmente en Madrid, el pasado noviembre, sobre el plan de transformación, que marca las directrices hasta el 2012.

La plantilla estima que si esto no se lleva a cabo perderán el tren con respecto a otras factorías del grupo, lo que podría ocasionar que se derivasen al resto los contratos que esperan conseguir. Además, el nuevo Plan General ha desvelado que la parcela del parque automovilístico de la Grela no podrá ser utilizada como posible asentamiento, cuestión que se había estudiado y era vista con buenos ojos por la plantilla. También, se habían barajado traslados a otros emplazamientos, como el Espíritu Santo, Pocomaco o Bens, pero sin ser en firme, al faltar respaldo de Defensa para el cambio.

Críticas a la Xunta

Tras las críticas lanzadas por el presidente del comité de empresa contra la actual Xunta, contra quien cargó por su silencio por no respaldar públicamente un posible cambio de ubicación, únicamente, desde la Consellería de Industria se matizó que se está «traballando na busca de solucións respecto a ese tema».