El Celta estará en los octavos de final de la Copa del Rey. Cuatro años después, los célticos regresan a una ronda tan avanzada de esta competición. Su victoria en Tenerife le permitió llevarse la eliminatoria por un global de 3-1, y dando la sensación de haber sido mejor en ambos partidos. Ahora en la próxima ronda podrá rentabilizar una competición hasta ahora deficitaria, dependiendo de lo que le depare el bombo.
Eusebio había advertido antes del encuentro que su equipo no iba a salir a especular con su ventaja en la eliminatoria, entre otras cosas, porque no sabe hacerlo. Sus intenciones pudieron tener otro elemento motivador cuando a los veinte segundos de juego, un error defensivo plantó a Alfaro solo ante Yoel. El meta, culpable en la ida del tanto tinerfeño, enseñó que quería resarcirse y realizó su primera gran parada de la noche. El uno contra uno de Alfaro y Yoel iba a continuar. Primero no pudo acertar con un buen servicio de Juanlu, y después el meta volvió a amargar al estilete del ataque chicharrero. Con sus paradas, el canterano ya había hecho olvidar al celtismo su error del encuentro de Balaídos.
Antes del descanso, llegó la mejor oportunidad para el Celta. Joselu lo hizo perfecto atrayendo a los contrarios que cercaban el área canaria. Desde la izquierda envío un centro que Saulo cabeceó mal cuando tenía todo a favor para lograr el tanto. El brasileño, por dos veces, había tenido la opción de poner a su equipo por delante, y dar en el marcador un reflejo al dominio celeste. A esta mala noticia le siguió otra. Aarón Ñíguez, en una acción desafortunada, se lesionó y tuvo que salir del campo en camilla.
En la segunda mitad el panorama cambió. Al Celta ya se le veía más interesado en contragolpear, y al Tenerife dispuesto a llevar la iniciativa. Los locales pudieron resolver con una acción de Omar que Dinei desperdició con un remate bajo palos que inexplicablemente se le fue arriba.
Fue la única ocasión de los tinerfeños, que tampoco aprovecharon la expulsión de Vasco Fernandes a trece minutos de la conclusión del partido. Pablo Sicilia concedió al Celta su ocasión para llevarse la eliminatoria. Un centro con menos riesgo del esperado no supo cortarlo el central, y Danilo viniendo desde atrás puso el gol celeste. El brasileño aún tuvo una falta al final que envió al poste. La Copa volvió a ser un motivo para alegrar al celtismo.