Al pasear con Juan Cruz Navas por las calles Alfredo Vicenti, Comandante Barja, avenida de Finisterre o Calvo Sotelo sientes que vas al lado de alguien famoso. Todos los vecinos y comerciantes lo conocen y saludan con afecto. «Llevo casi 15 años aquí de cartero. Es una zona muy tranquila y tiene vistas al mar», comenta. Al fondo de Comandante Barja las olas rompen con fuerza contra la playa de Riazor. Este barcelonés de 46 años, que en octubre de 1994 decidió cambiar por amor el Mediterráneo por el Atlántico, acaba de ganar el premio nacional de fotografía que convoca Correos para todos sus trabajadores y empresas auxiliares. Se presentaron casi un millar procedentes de toda España y el jurado se decantó por la imagen artística de este cartero coruñés de adopción que se inspiró en el dique de Sada en donde puede leerse velocidad máxima 3 nudos escrito con unas enormes letras y que le dio pie a la frase «Correos: Más allá de la velocidad de crucero», relata. Cartero polifacético. Apasionado de su trabajo, resalta que, gracias a ser funcionario, tiene todas las tardes libres para poder hacer lo que le gusta, que son muchas cosas. En el rato que pasamos charlando en la cafetería Olimpia me habla de sus carreras vespertinas por Sada, de las clases de tango a las que acude con su mujer, de su reciente viaje a Birmania, de la cantidad de fotos que hizo por aquellas lejanas tierras, o de su afición a la lectura. «Mi trabajo me ha dado la posibilidad de tener un tiempo libre que valoro mucho», afirma. Son las cinco y media de la tarde y resulta imposible encontrar un sitio para aparcar en la zona donde Juan trabaja de cartero, pero el responsable de Autos Nilo, en Alfredo Vicenti, le permite dejar su vehículo un rato aparcado en el negocio. A Juan lo conoce todo el mundo. Laura y Graciela Mancebo Pallas acaban de inaugurar su propia escuela de bolillos y bordados en la calle Ángel Senra, en un local que perteneció al desaparecido cine Alfonso Molina. Además de impartir clases, disponen de un taller en el que hacen trabajos artesanales por encargo. «Llevaba años dando clases en Oleiros, Cambre, Arteixo o A Coruña y me apetecía establecerme en un sitio fijo», comenta Graciela, la profesora. Ahí tienen a estas emprendedoras hermanas hijas de emigrantes gallegos en Uruguay pero que regresaron a nuestra ciudad siendo unas niñas.
Ahí está el mismísimo Carlos Falcó , el Marqués de Griñón, que ayer se acercó hasta A Coruña para participar en la cuarta edición del certamen Vinum Finisterrae , que organiza la empresa Copama, que dirige Jordi Ortí . Dominio de Valdepusa, la bodega de Falcó, fue una de las firmas estrella de este encuentro gastronómico al que acudieron centenares de profesionales.
Un grupo de trabajadores de las secciones de preimpresión, rotativa y cierre de La Voz homenajearon a Ricardo Sánchez Ramallo , compañero de los organizadores de la fiesta durante los últimos 28 años y que se acaba de jubilar. Ricardo acudió con su esposa, Lolita, y sus hijos Ricardo y Marta, y, muy emocionado, agradeció el gesto de sus ex compañeros de trabajo.