«Nuestro hijo tiene que estar cuidado igual que en Cataluña»

A CORUÑA

La familia de un niño de 5 años con leucemia pide un profesor a domicilio todos los días lectivos, en lugar de dos a la semana

17 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Discriminación y prioridad. Esas son las dos palabras que más veces repiten los padres de Mateo Manteiga, un niño de 5 años enfermo de leucemia. Los progenitores, Juan Manteiga y María José García, demandan que la Xunta les proporcione un profesor que vaya diariamente a darle clase a casa del pequeño. Por ahora, solo han logrado que acuda dos días. Pero ellos miran a Cataluña, donde saben que otros niños en su misma situación reciben clase diariamente. Y consideran que ello es completamente discriminatorio, y que la Xunta no prioriza el gasto.

«El niño tuvo un trasplante de médula en diciembre del 2008 -recuerda el padre- y estuvo cinco meses hospitalizado en Barcelona. Allí iba todos los días una profesora. Al llegar aquí, los médicos nos dijeron que el niño no podía ir al colegio y solicitamos a la Xunta un profesor a domicilio». Manteiga explica que tuvo que pasar todo el verano hasta que se solucionó su problema: «Acaba de cambiar el Gobierno y estaba constantemente preguntando por ello».

En septiembre, llegó la respuesta. «Nos dijeron que nos pondrían un profesor un día a la semana solo dos horas y no nos conformamos. Eso no sirve para educar a un niño», asegura el padre, que siguió reclamando a la Xunta su propósito inicial: contar con un profesor que diariamente inculcase un hábito educativo a su hijo. «Nuestro hijo tiene que estar cuidado igual que en Cataluña. Si ello no es así es porque hay una discriminación en función de donde uno viva. Y que la Xunta no gasta el dinero en las cosas que tiene que gastar. Porque a nosotros nos dicen que no tienen medios. Si eso es así, no se está priorizando bien el gasto porque estamos hablando de la educación de un niño».

Finalmente, el centro en el que está matriculado Mateo, el colegio Liceo La Paz, puso a su disposición un profesor que irá a su casa dos horas durante dos días. Desde la Xunta explican que esa es la respuesta normal de la Consellería de Educación en estos casos, y que es idéntica en número de horas y días en los centros concertados y en los públicos.

Sin embargo, a la familia de Mateo no le sirve. Juan Manteiga asegura que seguirá batallando: «Nuestro hijo tiene derecho a una educación y nosotros en casa no podemos desempeñar el rol de los educadores».