Centenares de pasajeros llegaron con tres horas de retraso al aeródromo coruñés, y fueron muchos los que perdieron sus conexiones internacionales vía Madrid
02 oct 2009 . Actualizado a las 11:40 h.La niebla con la que amaneció A Coruña ayer mantuvo casi inoperativo el aeropuerto hasta pasadas las once de la mañana, lo que afectó a centenares de viajeros. Así, los únicos vuelos que no se vieron afectados por la intensa bruma que tapaba Alvedro fueron aquellos cuyos aviones duermen el día anterior en el área de aparcamiento del aeródromo coruñés. Y, en menor medida, la conexión con Lisboa, que pudo aterrizar y despegar con tan solo una hora de retraso.
No ocurrió lo mismo con las llegadas de los aparatos de Iberia y Spanair de las 8.45 y 9.25 horas, respectivamente, que procedían de Barcelona, y cuyas aeronaves tomaron tierra alrededor de las once de la mañana. Y lo mismo ocurrió con el vuelo de Spanair que llegaba de la capital catalana y que tenía previsto aterrizar a las 9.25 horas, y lo hizo más de dos horas después. E incluso, Iberia canceló la conexión que, procedente de Madrid, tenía que llegar a las 11.05 horas al aeropuerto de Alvedro.
Los aviones que realizan estas conexiones de llegada a la pista coruñesa suelen ser los mismos que hacen los enlaces de regreso hacia los aeropuertos de Madrid y Barcelona, por lo que los pasajeros que tenían que coger este vuelo tuvieron que esperar desde las 8.45 hasta pasadas las once y media de la mañana para despegar. Y mayor problema tuvieron aquellos viajeros que tenían que volar a Madrid en el avión de Iberia de las 10.25 horas, que la compañía decidió cancelar.
Los afectados no daban crédito a lo que estaba pasando. El primer aviso sonoro y vía megafonía sobre los problemas de retraso y cancelaciones tuvo lugar a las 10 horas: «Iberia anuncia que el vuelo 0519 con destino Madrid se retrasa debido a la llegada tarde del avión programado (esta aeronave tenía que aterrizar a las 9.25). Embarquen por la puerta 4 dentro de 50 minutos». Y, a partir de esa hora, los avisos se producían a cuenta gotas, y en la misma línea informativa. Mientras tanto, la preocupación de los pasajeros iba en aumento, sobre todo, para aquellas personas que tenían que despegar por razones de trabajo, o que tenían que volar desde Madrid o Barcelona a otros aeropuertos internacionales.
María y su hermana ya sabían que habían perdido la conexión con San José, en Puerto Rico: «Esto es una vergüenza. Topónimos, retirada de símbolos franquistas, y Galicia sin un aeropuerto operativo». Y amenazaron: «No volveremos a volar desde Alvedro, y con Iberia lo vamos a pensar, ya que ni nos quieren pagar el hotel en Madrid».
Afectados
Dos marineros de Salvamento Marítimo tuvieron que llamar a sus compañeros para decirles que no les podían relevar en el puerto de Valencia: «Teñen que perder un día das súas vacacións», dijeron. Una pareja se desesperaba: «Alvedro no sirve. ¿Que hace el Ayuntamiento? ¿Y Fomento?»
Todo apuntaba a que estos problemas se subsanarían con la puesta en marcha del sistema antiniebla ILS II/III. Pero la realidad es que el único que funciona es el de categoría II, «el III, que permite las operaciones con visibilidad cero no puede ponerse en marcha hasta que se amplíe la pista», explicó un experto.
Sobre la instalación de esta infraestructura «que vendieron a bombo y platillo», también se refirieron varios pasajeros afectados. Sus declaraciones eran en forma de queja. Decían que lo único que se había conseguido con la instalación «fue crear un bosque de postes de hierro que costó un montón de millones, y que lo único para que sirven es para romper la estética del pueblo de Alvedro.