24 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
En plena semana de la movilidad la avenida de Alfonso Molina fue un caos. No todo, es cierto, fue culpa de la vía. Los que se encargan de organizar el tráfico dirán que no vinieron a luchar contra elementos. Efectivamente, el caos nació de un accidente. Pero la pregunta es, ¿por qué no hay vías de escape en el principal canal de acceso a la ciudad? Si precisamente estamos hablando de movilidad, alguien debería moverse ya.