El ballet «El patito feo» se podrá ver en la ciudad este fin de semana. Es una producción pensada para niños y padres
10 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Recién llegada de una exitosa gira en Sudamérica («Nos han pedido la coproducción de este espectáculo para Columbia», precisa), Carmen Roche presentará el sábado en la ciudad su nuevo espectáculo, El patito feo. Se trata de un ballet basado en el cuento clásico dirigido a los niños y que pretende engatusar por igual a los más pequeños y a los padres.
-Existe un cierto bum de espectáculos dirigidos a los más pequeños. ¿A qué piensa que es debido?
-En mi caso, los vengo haciendo desde hace ya mucho tiempo. Yo pienso que el público infantil será el público del mañana. Si no cuidas ese público no lo estás haciendo bien porque ellos son el futuro.
-Es decir, que además del espectáculo en sí, existe aquí la idea de plantar la semilla.
-Sí, claro. Muchos niños conocen el ballet por este tipo de espectáculos y empiezan a bailar con ello. Queremos tocar la fibra del público y, además, el hacerlo a través de cuentos es el modo más directo de llegar a ellos.
-Las coreografías que emplean van desde la danza clásica al «break-dance». ¿A qué es debido ese eclecticismo?
-Hemos usado varios estilos, danza clásica, neoclásica, danzas callejeras. Eso es muy interesante y atractivo para el niño porque puede ver los diferentes estilos que existen.
-Entre los bailarines que vienen hay varios participantes del concurso «Fama». ¿Se está convirtiendo en la cantera de los musicales y los espectáculos de danza?
-No, la gente por ir a Fama no va a terminar trabajando en un musical. Realmente ahí solo llegan los que estén muy preparados, que sepan danza, canto... Los que han ido a Fama y llegan a este tipo de espectáculos, los cogen pero porque están muy preparados.
-Eligen un clásico de la literatura infantil. ¿Por qué?
-Es lo que te decía antes, porque se accede mucho más fácil a los niños desde ahí. Los títulos de los cuentos son muy cercanos para todos pero, por ejemplo, en El patito feo todo el mundo lo quiere cuando se convierte en cisne y no cuando es un patito. En nuestra adaptación sigue siendo un pato, lo que pasa es que a través del baile, logrando seguridad en sí mismo, consigue que los demás lo vean bello y que incluso el cisne se enamore de él.