Los postes instalados hace seis años para controlar la entrada de automóviles van a ser retirados. Vecinos y Ayuntamiento sostienen que habrá peatonalización este año
08 sep 2009 . Actualizado a las 11:45 h.En el mes de febrero 2003 los vecinos de la Ciudad Vieja vieron nacer varios postes en las entradas del barrio, elementos dotados con interfonos y lectores de tarjetas. Era la gran esperanza del vecindario de que ¡por fin! comenzaba la anhelada peatonalización y dejarían de ver circular los coches privados por sus estrechas calles. Pero la ilusión se fue marchitando, alguno de aquellos postes desapareció y uno de los que ha resistido ha sido destrozado en los últimos días. Es el que se encuentra en la confluencia de la calle Isabel López Gandalla con la de la Maestranza. El que se encuentra en la plaza General Cánovas ha sido empaquetado con cinta aislante o similar, aunque su aspecto es penoso.
De todos modos, el concejal de Tráfico y Seguridad Ciudadana, Florencio Cardador, era ayer rotundo con estos postes: «Están totalmente obsoletos, no sirven para nada y, de hecho, los vamos a retirar». Esta retirada forma parte de un estudio-proyecto que elaboró el Ayuntamiento coruñés para limitarel paso de vehículos a la Ciudad Vieja a través de cinco únicas vías de entrada que serían las calles Tabernas, Puerta de Aires, Nuestra Señora del Rosario, la plaza General Cánovas e Isabel López Gandalla.
Esto supondría que los accesos por Puerta Real, en la esquina de la plaza de María Pita, y San Benito dejarían de ser usados por los vehículos, al menos por los privados, aunque por el momento Florencio Cardador se muestra cauto a la hora de concretar estas medidas, si bien apunta que espera que antes de fin de año se logre la ansiada peatonalización de la Ciudad Vieja. Apunta de todos modos que se van a encontrar con «el problema de las obras que se están haciendo» y que pueden retrasar la medida.
También Rosa Quiroga, presidenta de la asociación de vecinos de la Ciudad Vieja, se muestra esperanzada de que antes de fin de año el barrio sea peatonal, «estamos trabajando ahí con Florencio Cardador que es un hombre serio y colaborador».
La presidenta recuerda que estos postes que ahora van a ser retirados «tienen también la mediana esa que interrumpe la circulación» y apoya la decisión de «sacar de ahí esos trastos». Otra cuestión que detalla es que este casco histórico de la ciudad no cuenta con un barrio cercano en el que poder habilitar aparcamientos y por ello «¿qué hacemos con los coches?». De todos modos, reconoce que la paralización del aparcamiento de la Dársena ha sido otro contratiempo para lograr que los coches abandonen la Ciudad Vieja, o al menos sean menos.