Una peregrinación atípica

A CORUÑA

Un grupo de vecinos de Rañobre caminaron 15 kilómetros hasta Caión para pedir a la Virgen de los Milagros que el acceso ferroviario al puerto exterior no cruce su pueblo

07 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Muchos dicen que la fe mueve montañas, aunque en este caso más que montañas se trata de mover una vía del tren. Resulta que un grupo de vecinos del núcleo arteixán de Rañobre no están de acuerdo en que el nuevo acceso ferroviario al puerto exterior cruce por el medio de sus casas, por lo que han decidido mostrar su indignación de todas las formas posibles.

Además de solicitar reuniones con la alcaldesa, el director de la Autoridad Portuaria y el delegado de la Xunta en A Coruña, ayer decidieron pedir «axuda divina». Por eso, a primera hora de la mañana, un grupo de sesenta vecinos partieron a pie desde Arteixo con destino a Caión -municipio que se encuentra a unos quince kilómetros de distancia-, para poder asistir a la misa en honor a la Virgen de los Milagros, a la que rogaron que interceda por ellos y solucione este problema.

Según confesó, Víctor Naya, representante de los vecinos de Rañobre, el trayecto a pie fue muy bien, e incluso alcanzaron su meta antes de lo previsto, «e cando chegamos aínda estaban subindo á Virxe ao santuario. Nós vimos a escoitar unha misa e a facerlle unha ofrenda para pedirlle á Virxe a súa axuda divina».

Propuesta

La solución que proponen estos vecinos de Rañobre para evitar que la vía del tren cruce su núcleo residencial es que dicho trazado se construya paralelo al del vial que conducirá al puerto exterior, así como por donde irá el poliducto de la refinería de Repsol. «Queremos que fagan un corredor de infraestruturas que non nos ande partindo á metade todo o núcleo, que os poñan todos xuntos nun lugar onde non haxa vivendas», explicó Naya.