Afectados por sentencias que amenazaban con derribar sus casas cuentan «el calvario» por el que pasaron ante la posible pérdida «de todo lo trabajado en una vida»
06 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Los vecinos del número 189 de General Sanjurjo, construido en 1974, vivieron los últimos 35 años con el temor de perder sus propiedades. Al parecer, el inmueble invadía un patio mancomunado y el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia primero y el Tribunal Superior después decidieron que el edificio tenía que ser demolido. «No se puede explicar lo que es vivir permanentemente con el miedo de que te vayan a echar de tu casa. No se puede explicar esa angustia. Hay que vivirla y no se la deseo ni a mi peor enemigo», decía ayer Genoveva García. Así describe su vecino esos años: «Viví con una guillotina encima».
El propietario de un piso en el edificio de A Campanilla, en Pastoriza (Arteixo), al que tras muchos años siendo amenazado con derribarle su casa finalmente vio como la Justicia daba marcha atrás -el Supremo dio por buena la adecuación al PGOM que hizo el Ayuntamiento-, lamenta que sean los dueños de los pisos «y no el constructor o los políticos los que paguen las culpas».
A lo largo de los últimos años el Ayuntamiento se ha visto inmerso en varios pleitos urbanísticos. Estos son algunos de los más sonados:
Aparcamiento de Matogrande. El Ayuntamiento adjudica las obras, pero en 1992 fueron paralizadas por una denuncia en la que se decía que la constructora comenzó los trabajos cuando todavía no había acabado el plazo para presentar los proyectos. Se convocó un nuevo concurso, que ganó la misma empresa.
Os Pelamios. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia tiró abajo la conversión de una zona verde en edificable, a instancias de una denuncia presentada por la asociación de vecinos.
Edificio Viuda de Alfredín. El Tribunal Supremo consideró que este edificio de Riazor era ilegal, ratificando una sentencia de 1991 del TSXG, que ordenaba la demolición de dos de sus plantas al desestimar el estudio de detalle elaborado por el Ayuntamiento en la manzana en la que se asentaba aquel mítico restaurante.
La Casa del Hombre. El Tribunal Supremo anuló el plan de expropiación de los terrenos donde se construyó la Domus. Según el Supremo, el Ayuntamiento incumplió la ley de expropiación forzosa y los afectados reclamaron sus derechos sobre 1.400 metros cuadrados.
Gasolineras de la Grela. El Tribunal Supremo declaró ilegales tres de las cuatro gasolineras del polígono de la Grela, confirmando otras tres sentencias del TSXG, que anulaban las licencias que otorgó el Ayuntamiento para levantar esas estaciones de servicio entre 1991 y 1995. El gobierno municipal presentó un recurso alegando que el nuevo PXOU sí permitía esas instalaciones, pero el Supremo no lo entendió así, apuntando que las normas específicas del polígono prevalecen sobre la normativa general. Al final, tras varios recursos, las gasolineras se consolidaron.
Edificio municipal de la Franja. El Tribunal Supremo ordenó demoler parte de ese inmueble después de que nueve vecinos denunciaran al Ayuntamiento en 1993 por vulnerar la legalidad urbanística. En 1998, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia afirmaba que esa construcción superaba la edificabilidad y la ocupación máxima permitida en la zona por el plan general vigente.