Los residentes del entorno de la plaza de España creen que la zona ganará, pero seguirá su gran problema: el aparcamiento
05 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«¿Le van a poner un párking subterráneo?». Jose Luis Sanz, vecino de la calle Panaderas, contesta a la pregunta sobre qué le parece la reforma de la plaza de España con un interrogante. Cuando se le confirma que no, la decepción se dibuja en su rostro. «Es que aquí el problema no es la zona verde, que yo creo que hay suficiente -asegura-. El problema es dónde aparcar el coche, eso nos interesa mucho a los vecinos. Yo apoyaría esa reforma, pero siempre que incluyese un garaje público».
En la plaza las opiniones se dirigen en una línea similar. María José Barreiro dice que «lo de aumentar los árboles de la zona está muy bien y lo de que la gente puede pasear por ahí abajo -señala a la zona que se peatonalizará- también». Sin embargo, sus elogios llevan adherido un pero, exactamente el mismo que el de su vecino: «¿Y en dónde vamos a aparcar los coches? Porque ya quitaron plazas de aparcamiento en Valera Silvari y, ahora con esto, quitarán muchas más. La solución que tenemos es el párking del Papagayo, pero a ver quién se puede pagar una plaza de esas. Que no todos los que vivimos en el centro somos ricos».
En un sentido diferente se manifiesta Julio Bellón, también vecino del entorno. Considera que el proyecto del Ayuntamiento «será muy positivo para la zona». «Salir de casa y ver que se han duplicado las zonas verdes ya te hace enfilar el día de un modo diferente -comenta- y sí puedes ir caminando hasta el Ayuntamiento sin coches ni nada mejor que mejor». Bellón apunta, además, una predicción: «Las zonas peatonales siempre revitalizan el comercio y puede que eso se note aquí», apunta.
«Ya, ¿y dónde dejas el coche?», pregunta María José Barreiro, que piensa que precisamente el hacer una vía peatonal disuade a la gente: «Al final van todos a las grandes superficie porque es en donde puedes aparcar el coche sin problemas».
Memoria histórica
Manuel Souto dice que lo que más le gusta de toda la reforma es que supondrá la retirada de la estatua de Millán Astray de la plaza que lleva su nombre. «Es una vergüenza que todavía esté ahí, y deberían quitarla cuando antes». Además de este hecho, considera que «ojalá se haga aquí lo que se hizo en la plaza de Pontevedra o Santa Catalina, que adecuaron mucho mejor los espacios al entorno». Por último, aplaude la decisión del incremento de zonas verdes: «Cuanto más mejor, pero duplicar los árboles no sé como lo van a hacer, porque aquí solo hay que ver -señala a los árboles- que hay muchos».
Otro de los temas que preocupan es la circulación. Carmen Bermejo piensa que no va a afectar mucho la peatonalización de la vía sur de la plaza de España. «Además andar es bueno, que se hace ejercicio». Julio Bellón comenta que por ese tramo no hay mucho trafico «y al poner la otra - se refiere a Baltasar Pardal Vidal- en doble sentido no creo que se vea muy afectado. Yo pienso que el cambio es para bien».