El Puerto certifica «tensiones» en la financiación de punta Langosteira

A CORUÑA

La presentación de la memoria del Puerto de A Coruña del año pasado ratifica no solo que la crisis mundial afectó a los muelles coruñeses, sino que desde la Autoridad Portuaria se reconoce que «en los próximos años se comenzarán a sentir las tensiones asociadas a los gastos financieros producidos por el endeudamiento necesario para la construcción del puerto exterior», en palabras del director, Enrique Manciñeira, que no alude directamente al sobrecoste que se ha revelado que tiene esta ejecución. Asimismo, indica en su análisis del balance del anterior ejercicio que «comienza a hacerse patente el coste del endeudamiento por la obra del puerto exterior», que denomina como «la obra más significativa» de las realizadas y que absorbe el 93,67% de la financiación de los proyectos llevados a cabo durante el año pasado por la Autoridad Portuaria coruñesa. En tono más optimista se muestra el anterior presidente de la Autoridad Portuaria, Macario Fernández-Alonso, que mantiene la fecha del 2011, dada inicialmente, para que el puerto exterior «entre en actividad», aunque las últimas informaciones lo retrasaban hasta el 2012 o el 2013. Enajenación Ambos destacan que durante el 2008 se presentó el plan estratégico, diseñado para el 2009-2013, y apuntan la necesidad de apostar por que Langosteira cuente con unas buenas vías de comunicación tanto viarias como ferroviarias. El director del Puerto, que sigue en el cargo, destaca que deben «continuar trabajando para que el puerto de punta Langosteira no nazca lastrado por unos accesos deficientes». Los dos aluden a la enajenación del muelle de Batería, en lo que parecía ser el primer paso para financiar vía las nuevas construcciones la dársena exterior, pero no recogen que el Ministerio de Fomento solicitó más información de esta operación antes de que se inicie. En la memoria del 2008, Fernández-Alonso destaca para la viabilidad futura de la nueva dársena el desarrollo del polígono arteixán de Morás por el desarrollo de actividades logísticas, mientras que Manciñeira recoge que, el año pasado, se tramitó el plan de usos de las nuevas instalaciones en Langosteira y se trabajaba en la redacción del Plan Especial de los muelles de Calvo Sotelo y Batería para su transformación en espacios ciudadanos. Respecto a las cifras de la memoria, en el repaso a la actividad en los muelles coruñeses y su comparativa con el ejercicio anterior, se reconoce el descenso de un 10,45% de los tráficos, pero el incremento de los ingresos de explotación en un 1,47%, hasta alcanzar los 23,4 millones, y el de los financieros en un 20,1%, hasta los 3,85 millones. Asimismo, se recoge que el negocio de la mercancía general llegó a los 3 millones, lo que supone cerca del 13%, superó el clásico negocio de la pesca, que ascendió a 2,7 millones, que únicamente supuso 11%. Como dato positivo se apunta el incremento del 15% de los cruceros.