Siete tiendas de la calle Cordelería abrieron sus ?puertas el pasado sábado hasta las doce de la noche
11 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Si la zona del Orzán ha adoptado la nomenclatura del Soho coruñés, la calle Cordelería bien podría pasar por la Carnaby Street herculina. Sus tiendas de ropa desprenden esa particular conexión entre música y moda. Regentadas por jóvenes emprendedores, persiguen poner a disposición de su clientela un elenco de prendas y marcas no habituales en las franquicias de multinacionales.
Desde el sábado pasado tienen un motivo más para reivindicar su diferencia. Empujados por lo que ocurre en ciudades como Lisboa o Berlín, en las que tiendas de textil eligen determinados días de la semana para abrir hasta la medianoche, pusieron en marcha la iniciativa Noches de Shopping. Se trata de estirar el horario habitual de atención al público hasta las doce durante todos los sábados del mes de agosto.
La idea surgió cuando los comerciantes comprobaron que en verano los clientes llegaban cada vez más tarde. «Veíamos que de nueve a diez se vendía genial», comenta Ruth Cordero, impulsora de la idea y dueña de Ven Que Te Combino. Junto a su negocio, se sumaron Antaruxa, Engoa, Fimsbury, Peka's World, VisTT y La Casa de mi Vieja.
Para hacer más atractiva la visita, los dueños de los negocios invitaron a los clientes a tomarse algo. Por los mostradores se podían ver tortillas, bizcochos, cervezas y refrescos. La idea encandiló. «Esto le da mucho ambiente a la calle y a la zona», decía una de las clientes. Tras el mostrador Ruth admitía que ya era la segunda camiseta vendida desde las nueve. Y solo eran las diez y media.
Pero más allá de hacer negocio en una noche, los comerciantes buscan con Noches de Shopping proyectar como zona alternativa una calle escondida en el corazón de la ciudad. «Es complicado asentar este tipo de moda aquí, porque estamos en una ciudad bastante clásica», apuntaba Ruth. «Lo más interesante de esto es captar nuevos clientes», decía por su parte Juan Castro-Acuña, responsable de La Casa de mi Vieja, un negocio especializado en modelos exclusivos de zapatillas.
Al final raro era el que no se iba con una bolsa. Misión cumplida, por tanto. Y el próximo sábado más.