David Vázquez Martínez tiene veintidós años y es un adicto al mar. Lleva desde los catorce haciendo surf, es estudiante en la Escuela Técnica Superior de Náutica y Máquinas de A Coruña, y durante los veranos trabaja de socorrista de las playas de Arteixo.
-En su vida todo gira en torno a lo mismo ¿Se imagina viviendo en una ciudad interior?
-Sería incapaz. Necesito el mar para sentirme libre. Ahora tengo pensado marcharme a Australia para buscarme la vida. Si me va bien me quedaré allí, sino siempre hay tiempo para volver.
-¿Qué persona le ha introducido en cada una de sus aficiones?
-El surf es culpa de mi padre que desde pequeño me introdujo el gusanillo, el socorrismo fueron mis amigos y estudiar náutica fue decisión mía.
-¿Siempre ha trabajado en las playas de Arteixo?
-No. Antes estaba en Riazor, pero me gusta más Arteixo. Las playas son más bonitas y es mejor el ambiente de trabajo, aunque las condiciones sean más duras.
-¿Por qué más duras?
-Libras menos días y las playas son más peleonas. No son iguales las pruebas para ser socorrista en Barrañán que en el Orzán o en San Amaro donde no se mueve el mar.
-Ahora está socorriendo en la playa nudista de Barrañán ¿Puede un socorrista hacer nudismo?
-Claro, pero cuando termina de trabajar. Mientras tienes que diferenciarse del resto de bañistas.
-Con tanta lluvia ¿Qué hacen los socorristas?
-Poca cosa. Básicamente se reduce a la mitad la plantilla. La mitad que se queda cuidan a los surfistas y muchos de los que libran se vana surfear.