Una lucense protesta por una supuesta negligencia ?que dejó a un hijo con parálisis cerebral hace 20 años
31 jul 2009 . Actualizado a las 11:48 h.Lina Álvarez, médico de profesión, desplegó ayer, delante de la Audiencia Provincial, tres pancartas con las que pretende gritar su petición de ayuda para la situación en la que se encuentra tras perder, y arruinarse en los trámites, un juicio en el que demandaba a tres médicos por una supuesta negligencia que, a su entender, causó la parálisis cerebral que padece su hijo mayor, de 20 años, con una minusvalía del 85%. Su protesta llamó la atención de la Policía Nacional, que tras transmitir, vía walki , el mensaje de los carteles e identificarla, le indicó que no había problema para que se expresase libremente.
«Me lo quitaron todo por reclamar justicia», reconocía Lina Álvarez, mientras que con sus hijos intentaba que se pudieran leer sin problemas los mensajes de las pancartas, en los que se recogía que el colegio de médicos la incapacitó para ejercer «por aislarme del colectivo médico», y que ha visto cómo le embargaban sus propiedades y sus sueldos para hacer frente a distintos gastos (más de 183.000 euros) en el proceso que perdió en primera instancia y por el que seguirá litigando. Reconoció que le costó contar con peritos que se atrevieran a declarar a su favor y dijo que pese a las pruebas que presentó, ganó la tesis lanzada de una posible mutación genética.
«Fue una mentira que nadie quiso reconocer», resume para hablar del supuesto error médico. «Le pinchó su cabecita un ginecólogo de A Coruña y me lo ocultaron y solo lo pude demostrar gracias a una prueba descubierta hace cinco años en Estados Unidos», indicó. Separada de su marido, ha tenido que afrontar en solitario las crisis de su hijo, sus ataques de agresividad y no poder integrarlo socialmente.
Sostiene que tras las vacaciones llevará su protesta al Parlamento, aunque reconoce que tiene pocas esperanzas. Puso como ejemplo la madre que en Madrid, también por un supuesto error médico, no logra que atiendan su demanda: «En su caso, su hijo entró en el hospital estudiando Derecho y salió en coma».
«Existe una corrupción total en la sanidad y la Justicia y esto le puede pasar a cualquiera, y quizás no tenga el valor», reconoció, para plantar batalla. «Un error es casi lo de menos, pero que me den los medios para sacarlo adelante», consideró.