Photoespaña inauguró ayer una exposición en la que 23 autores reflejan ?la existencia diaria de personas de todo el mundo hace cuarenta años
03 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Gente durmiendo. Gente sentada. Un hombre paseando en bicicleta. Una pareja hablando en la calle. Un hombre fumando. Otro bebiendo. Trabajadores saliendo de una fábrica. Los aspectos más minúsculos del día a día son el eje vertebrador de la exposición Años 70. Fotografía y vida cotidiana , una muestra protagonizada por 23 artistas y 200 obras que sirve de gran aperitivo a la duodécima edición de FhotoEspaña 2009. El principal certamen de arte fotográfico, que será inaugurado hoy por los Príncipes de Asturias, celebrará 74 exposiciones con obras de 259 artistas de 40 nacionalidades. Todas ellas giran en torno al concepto del minimalismo, tanto en el mundo de los objetos como en el de las relaciones interpersonales.
Allan Sekula, David Goldblatt, Claudia Andújar, Victor Burgin, Karen Knorr, Alberto García-Alix, Carlos Pazos, Anders Petersen, Eugene Richards, Koei Yoskiyuki o Fina Miralles son algunos de los fotógrafos que proponen una reflexión sobre los aspectos que dibujaron el paisaje cotidiano de aquella década. «De los años sesenta se habló mucho, de los ochenta también, pero los setenta habían quedado ahí, un poco descolgados, y convenía rescatarlos», dijo Paul Wombell, comisario junto a Sergio Mah de este viaje a un pasado muy próximo. «En los setenta se acuñaron conceptos tan importantes como el de la globalización», recordó Wombell. «El hombre occidental comenzó a admitir las diferentes opciones sexuales y hubo una creciente sensibilización en torno a las etnias y las religiones».
Todas las imágenes, por muy anodinas que parezcan, presentan una intencionalidad artística. Así, la estadounidense Laurie Anderson (1947) retrata a sus desprevenidos agresores . Ella camina por la calle y aparece un piropeador que le dice «guapa» o «tía buena».
Laurie, entonces, desenfunda la Nikon automática y comienza a disparar. Parte de ese material -los ojos de sus agresores aparecen con una tira blanca- es el que se puede contemplar en el Teatro Fernán Gómez Centro de Arte, sede de la muestra.
El japonés Kohei Yoskiyuki propone otro juego: deambular sigilosamente por los parques ?-casi siempre de noche- y sorprender a las parejas. La francesa Sophie Calle (1953) invita a ver a sus «durmientes». Son amigos suyos, a quienes acogió en su casa durante ocho días. En ese tiempo los retrató en la cama, mientras descansaban, en toda clase de posturas.
Los títulos de las fotografías del sudafricano David Goldblatt (1930) lo dicen todo sobre ellas: Hombre con colgantes . Hombre en un banco . Chica con monedero. Las de la catalana Fina Miralles (1950) tienen parecido perfume: Caminar . Lavarse . Tocar el pájaro .
García-Alix
Las primeras fotografías del leonés Alberto García-Alix (1956) ?-la exposición recoge unas cuantas- son un preludio de ese mundo descarnado al que tantas horas consagró. Uno de los espacios está dedicado en exclusiva al norteamericano Allan Sekula (1941). Un proyector de diapositivas recoge la secuencia de varios trabajadores saliendo de una fábrica.
El comisario Paul Wombel resaltó la importancia que adquirieron en los setenta «la observación, la autoobservación, el narcisismo y la actitud vigilante hacia los demás y hacia uno mismo». También hizo hincapié en los «múltiples puentes de conexión entre aquellos años y el momento actual».
Organizada por el Ayuntamiento de Madrid y patrocinada por la Fundación Banco Santander, la muestra Años 70. Fotografía y vida cotidiana estará abierta al público hasta el próximo 26 de julio.