Trillo también utilizó en varias ocasiones aparatos oficiales para acudir a actos de campañas electorales
30 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Se daba por descontado que se hablaría poco de Europa, pero en el ecuador de la campaña se constata que la política nacional e incluso la crisis han pasado a un segundo plano. Ya solo se habla de aviones. Los Falcon son los grandes protagonistas de las europeas.
Después de cinco días de continuas críticas del PP a José Luis Rodríguez Zapatero por utilizar un avión oficial para acudir a los mítines de su partido, el Gobierno y el PSOE pasaron ayer al contraataque. Y lo hicieron pidiendo explicaciones a Mariano Rajoy a raíz de las informaciones que aseguraban que usó un Falcon del Ejército, cuando era vicepresidente primero, para desplazarse a un acto electoral del PP en Baleares.
Fue concretamente el 9 de mayo del 2003, el primer día de la campaña para las elecciones autonómicas y municipales, cuando viajó a Palma de Mallorca para participar en un mitin en Pollensa. Ese viaje consta en los archivos de seguridad de la Moncloa y en el registro del Grupo 45 del Ejército del Aire. Pero no solo el líder del PP utilizó los Falcon durante aquella campaña. El entonces ministro de Defensa, Federico Trillo, los empleó hasta en 11 ocasiones durante el mes de mayo para dar mítines y participar en diversos actos electorales.
Rajoy explicó que viajó a Palma como vicepresidente primero del Gobierno para presidir el consejo de administración del Patrimonio Nacional. El líder del PP aseguró que la información había salido de la Moncloa, acusó a Zapatero de mentir, le exigió que explique «lo que está haciendo» y no se dedique a «echar porquería sobre los demás» y lo calificó de prepotente por no rectificar.
«Doble rasero»
La contraofensiva socialista no se hizo esperar. María Teresa Fernández de la Vega pidió a Rajoy que diera explicaciones, calificó de «irresponsable» la utilización de este asunto en la campaña por el PP, denunció su «doble rasero» y defendió el uso del Falcon por Zapatero por seguridad. El PSOE fue más contundente y exigió explicaciones urgentes a Rajoy en un comunicado en el que señalaba que el partido había mantenido una «actitud de prudencia» ante la «avalancha de acusaciones demagógicas e irresponsables» contra el presidente «para no abrir un debate sobre una cuestión sensible y de Estado, como es la seguridad de altos cargos institucionales». El comité federal denunció la «doble vara de medir y la hipocresía del PP» al criticar «ferozmente» a Zapatero por hacer lo que era «una práctica habitual del Gobierno del PP».
También aludió a la denuncia de los chóferes de la Generalitat valenciana sobre el uso abusivo de los coches oficiales por parte del Gobierno de Francisco Camps y a las declaraciones de Jaime Mayor Oreja en las que reconocía que usa el vehículo oficial para ir a misa los domingos.
Pero, consciente de que la polémica del avión puede terminar afectándole en las urnas, el Gobierno hizo ayer un gesto. Fernández de la Vega anunció que va a completar la regulación sobre el uso de los recursos públicos, seguramente a través de un decreto que reúna todas las normas ya existentes y las que se añadan. Por su parte, el PP presentaba una proposición no de ley en el Congreso para exigir el reembolso al Estado del importe del uso de los aviones oficiales para actos privados.