Bajo el lema Penamoa libre de drogas ya , más de quinientos vecinos del Ventorrillo se manifestaron en la tarde de ayer con el fin de erradicar el tráfico de drogas que se produce en las inmediaciones del barrio desde hace años.
El recorrido, que partió a las ocho y media de la tarde de la sede de la asociación vecinal, se desvió del itinerario previsto, que establecía el final en la calle Monasterio de Caaveiro, y llegó a cortar el tráfico de la ronda de Outeiro.
La pancarta avanzó en las manos de la presidenta de la asociación vecinal, Rosa Barreiro, y otros miembros de la comisión de seguimiento del plan de penamoa, que trata de llevar a cabo un proceso gradual de desalojo en las chabolas de la zona para paliar la intensidad del tráfico de drogas. Asimismo, diferentes miembros de varias vecinales de la ciudad, como el Ensanche, los Mallos, Monelos o Palavea, mostraron su apoyo al Ventorrillo acudiendo a la protesta.
Bajo el grito «¡Concello, escoita, o Ventorrillo está en loita!», el número de manifestantes aumentaba y la policía se veía obligada a buscar refuerzos. «El alcalde nos prometió mediar con el delegado del Gobierno para solucionar el problema de la venta de droga, que no han podido paliar durante todos estos años. Estamos desesperados», declaraban desde la organización vecinal.
Manifiesto
Una vez que se cortó el tráfico en la ronda de Outeiro, Rosa Barreiro procedió a la lectura de un manifiesto en el que se agradecía que «por fin las asociaciones vecinales prestaran atención a un problema que no solo afecta al Ventorrillo, sino a toda la ciudad de A Coruña», aseguró.
Asimismo, los vecinos volvieron a exigir que las autoridades tomasen «de una vez por todas cartas en el asunto», ya que los perjuicios sociales que aseguran que está causando el problema se han vuelto «insostenibles».
«Los vecinos exigimos a las instituciones, a los jueces y a las autoridades políticas que asuman sus responsabilidades y erradiquen este foco de venta de drogas. No queremos ver más personas desesperadas en busca de su dosis de muerte, paseando entre nuestros hijos, entre los niños del Colegio María Barbeito y de la guardería», demandan desde el Ventorrillo.