Losada aplica el recetario del regidor lucense, Xosé López Orozco, para aumentar su presencia en la calle y rentabilizar el FEIL
14 may 2009 . Actualizado a las 13:26 h.A punto de alcanzar el ecuador de su mandato -el próximo dia 27 se cumplen dos años desde las últimas elecciones municipales-, el alcalde, Javier Losada, ha incrementado de forma notable su presencia en la calle y también la de sus concejales. Incluso ha comenzado a llevarse el atril para dar ruedas de prensa en los lugares que visita, como ya ensayó en Ángel Senra y volvió a hacer en San Diego.
Sea o no por el dinero adicional que el Fondo Estatal de Inversión Local ha llevado al Ayuntamiento para acometer obras, lo cierto es que no hay semana en la que Losada no baje al menos dos días de su despacho de la planta noble de María Pita a rodearse de ciudadanos y a escuchar sus demandas. De hecho, esa nueva estrategia está directamente vinculada a una de sus prioridades como alcalde: recuperar los espacios públicos, aumentar los equipamientos y mejorar la confortabilidad de la ciudad.
Como con la filosofía no basta, Javier Losada ha dado instrucciones precisas a sus concejales para dejarse ver por esos andurriales. Lo mismo da la pavimentación y sustitución de aceras en Palavea que la primera piedra del centro cívico o el polideportivo de Novo Mesoiro. En todos esos lugares, la comitiva del regidor se ha multiplicado más allá de su equipo de asesores más cercano con el fin de multiplicar sus efectos publicitarios. También alguna crítica por parte del Partido Popular, que no ha tardado en acusar a los socialistas de «instrumentalizar» las actuaciones en beneficio único de sus intereses, saltándose todos los principios democráticos. «Alguien debería recordarle al señor Losada que las obras las hace la corporación y que de ella formamos parte todos los concejales, también los populares, a pesar de que no se nos invite a actos que son de todos los coruñeses», acusa Carlos Negreira a su oponente cada vez que tiene oportunidad.
«Con este nuevo modelo de trabajo se consigue cercanía y que la gente se dé cuenta de verdad del esfuerzo que se está haciendo en cada barrio, porque el plan inversor municipal está consiguiendo renovar todas las calles», insisten los más cercanos al regidor para defender la nueva estrategia. «Lo que le pasa al PP es que no puede contrarrestar el efecto de las obras, porque es evidente que se están haciendo y que el que las hace es el Ayuntamiento.
Y esa es la segunda parte de la nueva estrategia: reforzar la figura del alcalde como aglutinador del esfuerzo de la coalición de gobierno.
En ese sentido, el regidor también ha logrado integrar en ese nuevo modelo de trabajo a los ediles de adscripción nacionalista. A ello le ha ayudado el duro varapalo que supuso para PSOE y BNG la pérdida del gobierno en la Xunta, donde uno de los grandes problemas fue, según todos los protagonistas, «la visualización de la existencia de dos gobiernos en paralelo». «Aquí yo solo veo un alcalde, nueve tenientes de alcalde y unos concejales que remamos todos en la misma dirección», le gusta decir a Losada cuando se cuestiona la cohesión de su equipo de gobierno, puesta en entredicho en temas como la normativa sobre el uso del gallego, el botellón, la programación cultural y festiva o algún proyecto urbanístico.
Por eso, ahora se ha convertido en habitual ver a Javier Losada acompañando a los concejales de su equipo de gobierno, incluso al sector más duro de los nacionalistas, como por ejemplo junto al responsable de Deportes, Xoán Martínez Cajigal (en la ciudad deportiva de la Torre).