Los nuevos okupas de los jardines

A CORUÑA

El Ayuntamiento quiere favorecer la cría de pequeñas aves forestales, y ha colocado 150 cajas-nidos en ocho parques

20 abr 2009 . Actualizado a las 11:15 h.

Dentro de menos de diez días, los principales jardines de la ciudad recibirán la visita de unos singulares okupas, que ya tienen sus casas totalmente preparadas para su llegada. De hecho, hace una semana, técnicos de la compañía Terranova fueron contratados por la Concejalía de Infraestructuras para colocar un total de 150 cajas-nido en los parques de Méndez Núñez, Eirís, Bens, San Diego, San Pedro, Santa Margarita, en el Campo de Marte y en la plaza de España, y de esta forma favorecer la biodiversidad en estos espacios verdes.

El objetivo de esta iniciativa es conseguir que pequeños pájaros forestales instalen sus casas en estas zonas, ya que habitualmente no lo hacen. Según explicó Alexia del Río, responsable del proyecto, «o problema é que, polo xeral, nestes parques e xardíns as árbores que hai son moi novas, e polo tanto non teñen buracos naturais onde as aves podan facer os seus niños para criar». Por eso, estas nuevas cajas-nido se convierten en una buena alternativa como sustitutas de los recovecos de las ramas arbóreas, al mismo tiempo que sus pequeños orificios impiden que otros pájaros de mayor tamaño, como estorninos o palomas, las utilicen.

Los carboneros, los herrerillos comunes y los carboneros garrapinos son los principales destinatarios de este proyecto, puesto que son tres especies protegidas por ley y que suelen volar a menudo por el entorno de la ciudad. Alexia del Río calcula que en diez o quince días las cajas-nidos acogerán a sus primeros inquilinos. «Primeiro teñen que visitalas a miúdo e acostumarse a elas. Logo comezarán a durmir pola noite, e máis tarde comezarán a construir o niño». La responsable del proyecto también afirma que este tipo de pájaros tarda una media de 21 días en incubar una docena de huevos, y que los polluelos que sobreviven (entre seis y siete) suelen permanecer tres semanas en el nido, y la siguiente todavía la madre los ayuda a alimentarse, aunque ya abandonarán la caja.

Del Río considera que la presencia de estos pequeños pájaros forestales en los parques traerá grandes ventajas a estos espacios naturales, puesto que, como se alimentan de orugas y otros insectos que causan plagas muy rápidamente, contribuirán a mantener la biodiversidad en estos jardines. Las 150 cajas-nidos que ya están instaladas por toda la ciudad serán vigiladas periódicamente por un equipo de biólogos para saber cuántas han cumplido su función, aunque ya se sabe que no todas ellas alojarán a una familia de pájaros.