El nuevo Alvedro generará menos ruido

A CORUÑA

Las previsiones técnicas efectuadas por el Ministerio de Fomento sobre el impacto de la ampliación de la pista del aeropuerto de Alvedro en la contaminación acústica en el entorno del aeródromo revelan que la obra permitirá una importante reducción en los niveles de ruido. Así, según las previsiones recogidas en el estudio de impacto ambiental, el número de afectados por el exceso de decibelios se reducirá de forma considerable, tanto en el horario diurno (de siete de la mañana a siete de la tarde), como en el nocturno (entre las siete de la tarde y las once de la noche).

Así, los límites legales autorizados (sesenta decibelios en horario diurno y cincuenta por la noche, como máximo, en las zonas residenciales) se respetan en el grueso del espacio reservado a la huella sonora y se reduce de forma considerable el número de damnificados por el exceso de contaminación acústica.

El grueso del exceso de ruido, según las simulaciones efectuadas por los técnicos del Ministerio de Fomento concentran los niveles más altos de ruido dentro del perímetro ampliado del aeródromo. La huella sonora se extiende por las viviendas situadas al pie de ambas cabeceras, tanto en el Burgo como en Tarrío, aunque el documento publicado el pasado martes en el Boletín Oficial del Estado ya recoge una serie de medidas inmediatas para minorar esos efectos.

De hecho, la vigilancia del cumplimiento de los estándares legales es lo que propicia el alargamiento de la huella sonora de Alvedro en determinados puntos del municipio de Oleiros porque, según los resultados del estudio previo, el impacto de cualquier operación nocturna podría superar los cincuenta decibelios autorizados por la legislación española como techo máximo.

Para ello, los encargados del análisis han trabajado en el desarrollo y crecimiento del aeropuerto no solo en el horizonte del año 2014, en el que podría entrar en servicio la nueva ampliación, sino también hasta el 2020, para el que se calcula que la terminal coruñesa podría alcanzar sus niveles de máxima actividad, por encima de los dos millones de usuarios anuales.

En ese sentido, el estudio de impacto ambiental del proyecto de ampliación de la pista del aeródromo de Alvedro propone una constante actualización de las isófonas (líneas que delimitan el impacto de la sonoridad en función de su cercanía al foco generador del ruido) con un seguimiento de los niveles de contaminación acústica.

Aena también considera imprescindible en su estudio de impacto ambiental la adopción y ejecución de un detallado plan de insonorización y aislamiento acústico como plasmación de un enfoque más equilibrado de la protección a los derechos de los ciudadanos.