En el salón de plenos, 30 años después

A CORUÑA

El alcalde, Javier Losada, reivindicó durante la celebración de los tres decenios de corporaciones democráticas una reforma del modelo de financiación municipal

04 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los concejales de la primera corporación municipal democrática volvieron a sentarse ayer en los sillones del salón de plenos del Ayuntamiento. El acto, emotivo y cargado de reivindicaciones, comenzó a la una de la tarde con un discurso del alcalde, Javier Losada, que recordó las elecciones del 3 de abril de 1979, cuando se «abrieron las puertas del Ayuntamiento a la democracia» e hicieron que los ciudadanos pudiesen participar de nuevo en la vida política de la ciudad, «recuperando el protagonismo perdido».

En el 30.º aniversario de los gobiernos locales democráticos, Losada recordó aquella primera corporación coruñesa, basada en «la proximidad y el diálogo» y que fue capaz de superar múltiples dificultades. De hecho, Domingos Merino y Joaquín López Menéndez, los primeros alcaldes de esta nueva etapa, explicaban ayer que en aquellos años la lucha política «era feroz», ya que había un cierto temor por lo que podría venir y, frente a ello, una nostalgia de la época franquista. Merino, sin embargo, demostró que por encima de todas aquellas luchas estaban las personas: «Tedes diante de vós o exemplo perfecto da boa relación corporativa. Tivemos moitos problemas na primeira corporación democrática por diferenza de criterio, pero Joaquín e eu somos máis amigos hoxe que entonces. Nese sentido a primeira corporación foi exemplar».

«Basta de tutelas»

De todas formas, los primeros alcaldes reconocieron que los problemas actuales de la ciudad son muy parecidos a los de hace 30 años. En este sentido, Javier Losada explicó en su discurso que los ayuntamientos siguen teniendo la misma asignatura pendiente, ya que hay personas que no valoran en su justa medida el papel que cumplen las corporaciones locales: «Es hora de hablar de personas y no de territorios; de que la financiación se cierre en positivo para los ayuntamientos, porque es aquí donde se resuelven los problemas de los ciudadanos». Losada también lanzó un mensaje a la sociedad para reclamar: «Basta de tutelas y de distribuciones arbitrarias. Los ayuntamientos somos mayor de edad, tenemos más experiencia e historia que las propias autonomías y hemos demostrado que gestionamos, invertimos y administramos mejor».

Losada reivindicó que 30 años después de que se abriera el camino de la democracia, ya es hora de reformar el modelo de financiación para «contar con los recursos económicos y las competencias que nos reclaman los ciudadanos».

Después del discurso, los invitados pasaron al salón real para conversar y tomar un pincho. Allí les dio tiempo a analizar la situación actual del gobierno local. Tanto Merino como López Menéndez opinaron que la coalición de gobierno es «legítimo y correcto» y «habitual en democracias consolidadas», aunque la economía manda y de ella muchas veces depende el éxito con el que se desarrolle. Y ellos, que dirigieron el Ayuntamiento en un momento de cambio político, también opinaron sobre la Lei da Memoria Histórica. Merino aseguró que durante muchos años «houbo xente que tivo que convivir con cousas que eran contrarias a unha idea mínima de democracia, ás que era contraria, e o que se intenta é deixar ese asunto en punto final, entrando nunha fase para que todo o mundo se vexa recompensando».