El Ministerio de Fomento ha solicitado información complementaria a la Autoridad Portuaria de A Coruña para aceptar la venta del muelle de Batería, el primero que abandonará su uso industrial para integrarse en la trama urbana, de acuerdo con el plan diseñado para financiar la dársena exterior.
El Puerto y el Ayuntamiento tenían la intención de iniciar en el primer trimestre de este año la operación de enajenación del céntrico muelle, situado entre la plaza de Orense y el centro de ocio del puerto.
Para ello, el consejo de administración de la Autoridad Portuaria declaró en junio del año pasado la «innecesariedad» del muelle, y remitió una solicitud a Fomento para que diese luz verde a la subasta del terreno, de 277 metros de longitud y una anchura variable entre 23 y 55 metros. Pero han pasado los meses, casi un año, y la ministra Magdalena Álvarez aún no ha firmado el documento.
Estudio
Puertos del Estado explicó esta semana a La Voz que la autorización está en la fase de estudio. El organismo pidió más datos sobre las razones que motivan la venta del muelle y el futuro de las empresas que están ubicadas allí. «Esto no quiere decir que haya problemas -precisó un portavoz de Puertos-, son trámites y comprobaciones habituales en procesos de esta envergadura, que necesitan su tiempo».
La Autoridad Portuaria de A Coruña se manifestó en parecidos términos. «Nos solicitaron documentos complementarios, que ya hemos enviado, y esperamos que la tramitación siga su curso», señaló un portavoz del Puerto coruñés. La entidad que dirige los muelles mantiene su objetivo de vender el área de Batería a lo largo de este año y, de hecho, ya está elaborando la modificación del plan especial de ordenación de los espacios portuarios en esta zona, de forma que esté listo para el momento en el que llegue la luz verde de Fomento.
Fachada
La enajenación del muelle de Batería permitirá que el Ayuntamiento pueda mostrar a los coruñeses un primer avance de lo que será la futura fachada marítima y tanto el alcalde, Javier Losada, como el arquitecto Joan Busquets, desean que esto ocurra cuanto antes. Además, supondrá una importante inyección de fondos a la Autoridad Portuaria. El presidente del organismo, Macario Fernández-Alonso, se decanta por la subasta del muelle por parcelas, en lugar de otorgar concesiones administrativas, con el objetivo de obtener mayor rendimiento económico, aunque ahora será su sucesor, el que nombre la nueva Xunta del Partido Popular, el que tome la decisión final.
Edificios acristalados
La idea de Joan Busquets es construir cinco o seis edificios emblemáticos, con fachada acristalada, en el muelle de Batería y en el de Calvo Sotelo, que es contiguo al primero. Serán inmuebles institucionales, dedicados principalmente a oficinas, con algún uso hotelero también, rodeados de amplias zonas verdes y miradores sobre la bahía.
La torre de la justicia, proyectada por la Xunta para agrupar las unidades judiciales que están dispersas por la ciudad, es la primera candidata a ubicarse en la fachada portuaria. Además, según confirmó ayer el Puerto coruñés, «ha habido contactos con distintas empresas e instituciones, pero no hay nada formal; los suelos serán puestos a subasta y ahí se verá».
Fomento no tendría por qué retrasar la autorización para la venta del muelle. Una de las dos empresas que operaban allí, la cementera Tudela Veguín, ya se trasladó a San Diego. La otra, Alcoa Inespal, está en conversaciones con la Autoridad Portuaria para mudarse al Centenario sur. Así, la «innecesariedad» de Batería resulta viable, y su conversión en zona urbana daría continuidad a los jardines de Méndez Núñez y al complejo que forman Palexco y el centro de ocio.