«Dante» esquiva el infierno

A CORUÑA

30 mar 2009 . Actualizado a las 12:24 h.

A principios de mes Dante se escapó del jardín oleirense en el que vive por una buena causa, según dice Amando Fraga, el propietario de este pastor alemán: «Creo que quería ver a una novia a la que fuimos a visitar una vez en Osedo». Fue precisamente en este lugar donde una conductora, Beatriz, lo recogió; creyendo que estaba perdido y corría peligro vagando por la carretera, lo entregó a la Policía Local de Sada.

Beatriz casi condena a Dante, ya que para este pastor alemán comenzó un viaje similar al de La Divina Comedia , la gran obra del autor que inspiró el nombre del can. Primero pasó cuatro días de purgatorio en las dependencias policiales, esperando a que sus dueños lo reclamasen, y después casi dos semanas de infierno en la nave de una empresa que esconde una perrera ilegal en Culleredo.

Entretanto, el dueño se desesperaba buscando a su perro por todos los refugios y protectoras de la comarca. Desde el principio sospechó que estaba en la de Culleredo, pero tardó tres días -que empleó en vigilias ante las oficinas de la empresa y en gestiones con organismos- en conseguir que le dejasen ver a su perro.

«Lo queremos mucho, estaba con mi hija en Argentina y lo trajimos en avión, lo que habrá sufrido sin nosotros», relata Amando, que mientras Dante estuvo perdido recibió llamadas cada pocas horas de su familia desde el país austral. «Si no llegamos a encontrarlo sería un buen golpe», confiesa este hombre, que reside en Oleiros y que estuvo durante años emigrado en Alemania.

Finalmente Dante regresó al paraíso. Fue el jueves en torno a las doce de la mañana, cuando los responsables de la perrera ilegal accedieron a abrir las instalaciones: Dante vio a Amando y este ya no tuvo que enseñar papel alguno. «Está claro que es suyo», admitió el empleado de una institución que el día anterior negaba esta posibilidad. «Me decían que no era el mío, pero yo sabía que sí y por eso quería verlo».