El alcalde de Sada ordena retirar varias cámaras del Concello por el «malestar» que estaban generando
A CORUÑA
El alcalde de Sada, el nacionalista Abel López Soto, ordenó hace varias semanas que se retirasen las cámaras de seguridad instaladas en la entrada de la Ayudantía, donde se ubican las oficinas de Urbanismo, así como en la casa consistorial, cuyos bajos acogen el registro general.
El regidor desvinculó la retirada de las cámaras con las medidas que se han tomado en los últimos meses para actualizar los ficheros de datos del Concello y que motivaron la apertura de expediente por la Agencia de Protección de datos: «As cámaras eran legais, pero retiráronse polo malestar que estaban xerando», precisó López Soto.
El Concello de Sada instaló este sistema de vigilancia precisamente en las inmediaciones de las ventanillas en las que se mueven «máis papeis comprometidos», según precisan fuentes municipales.
Pendientes de juicio
La Agencia de Protección de Datos (AEPD) todavía está realizando gestiones en torno al caso de los ficheros ilegales encontrados en el cuartel de la Policía Local de Sada el pasado verano.
En enero fuentes de este organismo detallaron que en los próximos meses adoptarían una una resolución sobre la sanción que se le va a imponer al Concello. En un principio descartan la económica, aunque sí se trasladará el asunto al Defensor del Pueblo, como es preceptivo cuando se detecta que las administraciones públicas poseen datos de ciudadanos al margen de lo que estipula la legislación.
La AEPD todavía está realizando pruebas para evaluar la infracción cometida por el Concello de Sada, al almacenar datos de ciudadanos de forma ilegal y en especial fichas policiales en las que se recogían filiaciones de menores e incluso sus fotografías. De hecho, dos inspectores de este organismo revisaron las dependencias municipales el pasado mes de octubre.
Portavoces del organismo estatal -Galicia no tiene transferidas las competencias en esta materia- precisan que aún no se han concluido los informes sobre esta visita y tampoco han sido evaluadas las actuaciones. En cualquier caso, en los mismos no pudo reflejarse más que como un comentario de los responsables municipales que muchas de las fichas policiales de menores de Sada estaban acompañadas de fotos de los jóvenes, que desaparecieron.