«La primavera del 2009 podría ser un poco más seca de lo normal, pero eso es algo impredecible». El jefe de estudios y desarrollo de la delegación en Galicia de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Francisco García, explicó ayer que la realización de predicciones meteorológicas con tanta antelación resulta muy erróneo porque las informaciones «son imprecisas». García participó ayer en los actos de celebración del Día Meteorológico Mundial, un encuentro en el que se conmemora la entrada en vigor en 1950 del convenio por el que se creó la Organización Meteorológica Mundial, el portavoz de Naciones Unidas en cuestiones de tiempo y clima. El jefe de estudios de la Aemet también explicó que el buen tiempo que hubo durante los días pasados «es normal». Pese a ello puntualizó que ello no quiere decir que todos los días de primavera tengan que tener las temperaturas de las jornadas anteriores. De hecho, añadió que el buen tiempo continuará hasta el fin de semana. Será a partir del viernes cuando empezará «a revolverse un poco», añadió el miembro de la Aemet. La temperatura prevista para el fin de semana en A Coruña, según la Agencia Estatal de Meteorología, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, bajará el sábado seis grados en relación a la que hubo ayer. Ese día los termómetros marcarán los trece grados. El domingo aumentará hasta los catorce. El sol también se mantendrá hasta mañana. El jueves el cielo de A Coruña se cubrirá de nubes, mientras que el viernes podrían registrarse algunas lluvias. Estas se mantendrán todo el fin de semana. Parámetros Lo que reiteró Francisco García es que es «imposible» dar un pronóstico fiable de cómo va a ser la primavera. «Ya no pregunten por el verano», comentó. Para explicar las razones de por qué no puede realizarse esa predicción fiable, comentó que cuando entra una estación, el Centro de Predicción a Medio Plazo europeo elabora unos datos «casi de laboratorio» con unos trazos «muy deslavazados» sobre lo que podría ser. Por otra parte, Francisco García apuntó también que hemos salido hace unos días de un invierno lluvioso en el que ha nevado bastante. Ello implica que los meses pasados fueron en Galicia bastante favorables desde el punto de vista hídrico. Pese a ello, no fue algo homogéneo en toda la comunidad. Por ello, destacó que en las provincias de Ourense y Pontevedra hay un mayor déficit de agua. Ambas provincias, añadió, están por debajo del 75% del nivel normal.