Losada reconoce que la imagen de los efectos del botellón en Elviña no es «una foto edificante»
A CORUÑA
El alcalde, Javier Losada, aseguró ayer que los efectos del botellón que se celebró en el campus de Elviña con motivo de la fiesta de San Pepe (patrón de Informática) lo reafirma en su posición de que se trata de «un problema de educación y de sensibilidad de las personas que utilizan los espacios públicos».
El regidor coruñés reconoció que la foto del día después en el campus «no es una foto edificante ni para la Universidad ni para los universitarios» e insistió en que los jóvenes que usan los espacios públicos deberían ser conscientes «de que el alcohol hace daño y que los espacios públicos son de todos». Javier Losada recordó que cuando una ciudad está sucia los ayuntamientos se hacen cargo de limpiarla y que son los ciudadanos en realidad los que hacen ese esfuerzo a través del pago de los impuestos «para permitir que los que vengan al día siguiente no tengan dificultades, e imagino que ocurre lo mismo en la Universidad». En relación a la ordenanza de convivencia ciudadana (más conocida como ordenanza antibotellón), recordó que cuando se realizó el PP votó en contra y criticó que se denominase de convivencia. «Pero es que se trata de un problema de convivencia, de reflexionar sobre los efectos de una droga que es el alcohol y de reflexionar sobre el uso de los espacios públicos compartidos, así como de reflexionar sobre una actitud incluso de respeto a quien tiene que trabajar al día siguiente, por ejemplo en el servicio de limpieza», comentó.
El alcalde añadió que toda esta situación debería dar «un punto de reflexión a los jóvenes» ya que, según explicó Losada, «me imagino que eso (dejar la basura en la calle) no lo harán en sus casas». Recordó que todas las personas tienen derecho constitucional a estar en la calle y que los ayuntamientos no pueden restringir este derecho, «salvo que sea una cuestión judicial», comentó.