Habían decidido dar una tregua a Sacyr y al departamento que aún dirige en funciones María José Caride, pero, ante la respuesta de la Xunta a su acto de «buena voluntad», la plataforma de afectados por la obra de la autovía de Barbanza ha decidido retomar las movilizaciones contra el Ejecutivo autónomo y la adjudicataria de los trabajos en la vía de alta capacidad. Ayer hicieron el primer amago con una concentración en Xarás para protestar por la ocupación «ilegal» de una finca para ampliar la rotonda de acceso a la ciudad ribeirense. La urgencia con la que se convocó el encuentro a pie de obra -fue el lunes cuando Sacyr retomó los trabajos en la desembocadura de la autovía- limitó la participación de los miembros de la plataforma. Aun así, una decena de afectados se reunieron ante las máquinas que trabajan en la parcela que, según los dueños, la empresa Xarás S.L., no fue expropiada por la Xunta. Allí, el gerente de la firma y promotor de la plataforma de damnificados, Jaime Fernández, anunció la intención del colectivo de «volver a las protestas y tractoradas». Ocupación ilegal Según dijo Fernández, están «pendientes» de reunirse y «establecer un calendario de movilizaciones porque no parece que la Xunta vaya a dejarnos tranquilos. Por lo visto, van a morir matando». Fernández insistió en que es la segunda vez que Sacyr ocupa su terreno de forma ilegal y que lo hizo además con nocturnidad. «Es la segunda vez que la empresa invade esta propiedad con maquinaria pesada y, sobre todo, con la policía. Y lo hicieron de noche, tratando de sorprender y de causar el mayor daño posible», aseguró.