La tumba del pintor surrealista belga René Magritte (1898-1967), que está en el cementerio del barrio bruselense de Schaerbeek, fue clasificada ayer como monumento protegido por las autoridades de la capital.
El sepulcro de Magritte y de su esposa, Georgette Berger, consiste en una piedra de granito con los nombres y las fechas de nacimiento y muerte de ambos. «Después de la muerte del pintor surgió una verdadera adoración por su obra, y su tumba la visitaban y la siguen visitando muchos admiradores nacionales y extranjeros», destacó el secretario para Paisajes y Monumentos del Estado de Bruselas, Emir Kir. «Esta protección es un homenaje a un pintor surrealista que por su obra se ha convertido en uno de los símbolos más famosos de Bélgica», añadió.