El Marítimo estrena mañana un nuevo proyecto para celebrar los botellones universitarios en este bar de la Marina
21 ene 2009 . Actualizado a las 12:04 h.«Todos los jueves podrás entrar en nuestro local con tu propia bebida y hacer botellón en el interior, no en la calle». Con esta publicidad, Belén Suero, propietaria del Marítimo -situado en la avenida de la Marina, esquina callejón de la Estacada-, quiere poner en marcha una nueva iniciativa que tiene como objetivo intentar llenar su bar y vaciar las calles de universitarios.
Explica que se decidió a sacar adelante este proyecto, después de que una amiga le comentase que en Santiago había otro establecimiento que hacía algo parecido, y que tenía bastante éxito. Además, también confiesa que se le partía el alma cada vez que salía de su local, «y me encontraba a la gente haciendo botellón en los jardines de Méndez Núñez cuando estaba lloviendo a cántaros o con este frío. Cada día estaban peor, porque los echaban de un lado y tenían que irse para otro».
Por ello, este jueves celebrará esta primera fiesta del botellón en la que espera tener un número aceptable de clientes, «aunque pasará como en todo, que se empieza poco a poco». Para conseguir una mayor repercusión ha hecho una campaña de publicidad, que ha llevado a todas las facultades de los campus universitarios, puesto que le interesa que sus clientes sean los jóvenes estudiantes, «eso sí, que sean todos mayores de 18 años», apunta.
Beneficios para todos
La propietaria del Marítimo explica que los jóvenes que acudan a este local los jueves por la noche solamente tendrán que pagar 5 euros para entrar, pero que a cambio «nosotros ponemos los vasos, los hielos y la música; y ellos no pasarán frío, ni tienen que estar bajo la lluvia». Considera que esta iniciativa es beneficiosa para todos, puesto que si los jóvenes están en su establecimiento en lugar de en la calle, no causarán problemas a los vecinos de los inmuebles cercanos.
«Si económicamente me compensa; eso te lo diré cuando pasen algunos jueves. Supongo que al principio irá a los poquitos, pero yo creo que si funciona, sí compensará», dice Belén Suero, quien junto con otro camarero atenderá la barra, mientras que un pinchadiscos se encargará de poner la música y un portero de cobrar las entradas.
Asimismo, la encargada de este local de la avenida de la Marina desde hace más de diez años considera que con esta iniciativa no se vulnera ninguna ley ni se hace competencia desleal. De hecho, recuerda que «está prohibido sacar la bebida fuera de los locales, pero nadie dice nada de que no se pueda entrar con ella en un bar. No es nada ilegal», apunta. Al mismo tiempo, también señala que se cumplirán todas las normativas de horario que establece el gobierno municipal, «porque lo que se busca son beneficios para todos».