El futuro Museo de Ciencia de Labañou presenta muchas similitudes con el museo de Bellas Artes de Leipzig. Para los arquitectos, se trata de una mera casualidad
08 ene 2009 . Actualizado a las 14:07 h.La arquitectura no escapa a la globalización. Entre A Coruña y Leipzig hay unos 2.500 kilómetros de distancia pero ambas ciudades comparten un edificio muy similar sin plagios de por medio. Así, el Prisma de Cristal, que albergará el Museo Nacional de Ciencias y que fue reconocido con el Premio de Arquitectura Joven, tiene un pseudoclon en la ciudad alemana de Leipzig, el Museo de Bellas Artes, levantado hace 150 años y reelaborado con una estructura de cristal en el año 2000.
Victoria Acebo, una de las coautoras del proyecto arquitectónico coruñés, aseguró desconocer el museo alemán. Una vez cotejado, reconoce que «hay muchas coincidencias formales, quizá no tanto estructurales». «Lo más significativos de nuestro proyecto, del Prima de Cristal, es la bipolaridad, la coexistencia de dos edificios en uno,... me gustaría conocer algo más del bloque de Leipzig, la verdad es que ha despertado nuestra curiosidad», apostilla Victoria, de la agencia AceboxAlonso. «Realmente no me extrañan las coincidencias porque todos usamos referencias y condiciones comunes en el mundo de la arquitectura», añade.
El vínculo del museo coruñés, -que coordinará la red nacional de museos de ciencia-, con Alemania no acaba en la similitud con el Museo de Bellas Artes de Leipzig: el vidrio que reviste la fachada del edificio de Labañou procede del país germano. «Es muy utilizado en las fábricas para controlar la incidencia solar», añade la arquitecta, a quien ya le habían referido otros parecidos razonables del Prisma coruñés. «Más de uno nos dijo que el nuestro se parece mucho al Kunsthalle de Bregenz (Austria), conozco bien ese edificio y, en mi opinión, la similitud es muy forzada, sinceramente lo veo más parecido al de Leipzig», explica Victoria Acebo.
Readaptación
Tanto ella como su compañero Ángel Alonso visitaron A Coruña a principios de diciembre para presentar el proyecto de readaptación del edificio al Museo de Ciencia ya que, en su origen, estaba destinado a un conservatorio de danza y de arte. Entre las variaciones previstas está la ubicación de la puerta principal, que pasa a situarse en la plaza trasera. Los arquitectos del Prisma de Cristal tiene la esperanza de que el Museo de Ciencia sea inaugurado este mismo año. «Ahí los alemanes siempre irán por delante», ironiza Victoria.