El Concello de Oleiros hace pública la norma para los bautizos civiles, a los que denomina «acollementos civís» o «actos de benvida á comunidade». En la norma se indica que el objetivo del acto es «iniciar aos nenos e nenas do municipio no longo camiño das actitudes cívicas» y que está reservado para los infantes menores de dos años que estén empadronados en el municipio.
Las familias que deseen celebrarlo tendrán que presentar una solicitud en la oficina de atención al ciudadano oleirense que tendrá que estar firmada por el representante legal del menor y a la que deberá acompañar una copia del libro de familia, así como de los carnés de identidad de los menores.
Dos padrinos
El Concello se compromete a dar respuesta en el plazo de un mes y de señalar un día para la conmemoración laica. Los padres podrán designar a dos personas como máximo para que actúen de padrinos en la ceremonia. Eso sí, al igual que en los bautizos religiosos tendrán que asumir una serie de compromisos en cuanto a la educación en valores democráticos de los pequeños. Los acogimientos civiles se celebrarán en una sala de la Casa Charry y estarán oficiados, al igual que las bodas, por el alcalde o el concejal en el que delegue. Consistirá en la lectura de la declaración de derechos del niño, a la que seguirán el pronunciamiento en alto de padres y padriños de que velarán para educarlo según los valores de esa declaración.
Sin privilegios
Los bautizos civiles podrán ser colectivos y se podrá invitar a todas las personas que tengan espacio en la sala municipal dispuesta para tal fin. No obstante, aunque se levantará acta, la norma por la que se regirán deja bien claro que «o acollemento civil non produce efectos legais nin presupón privilexio algún ou preferencia do neno ou nena acollido no acceso aos servizos municipais».
El Concello de Oleiros, presidido por el independiente Ángel García Seoane, reconoce que este acto es un símbolo, pero no le resta importancia. En este sentido, aclara que con esta cerimonia se pretende iniciar a los recién nacidos en el «longo camiño das actitudes cívicas, que lles conduzan a un porvir pacífico baseado nos valores indivisibles e universais da dignidade humana, a liberdade, a igualdade e a solidariedade». Aunque ellos no sean conscientes ese momento, creen que este objectivo se deposita por ahora en los padres y los padrinos, «para que os cativos se convirtan en cidadáns e cidadás libres e iguais en dereitos e deberes».