El Príncipe ve en la trayectoria de la ciudad la base para superar la crisis

La Voz

A CORUÑA

Felipe de Borbón y Letizia Ortiz inauguraron el monumento a Alfonso IX y la exposición del 800.º aniversario.

03 dic 2008 . Actualizado a las 11:57 h.

En el salón de plenos inaugurado por su bisabuelo, Alfonso XIII, Felipe de Borbón reafirmó ayer el compromiso de la Corona con A Coruña, una ciudad cuya trayectoria en las últimas décadas «representa una base muy importante para poder superar con tesón y confianza las indudables dificultades que a todos plantea el presente contexto de crisis financiera y económica internacional».

Las palabras de apoyo y reconocimiento del heredero al trono cerraron en María Pita los actos programados con motivo de la visita de los Príncipes de Asturias, que se sumaron a la conmemoración del 800 aniversario de la ciudad inaugurando el monumento a Alfonso IX en el parque Carlos Casares y la exposición sobre la historia de A Coruña en Palexco.

Con versos de Rosalía -«Sin ela vivir non podo, / non podo vivir contenta»- resumió Felipe de Borbón «el enorme atractivo de Galicia» y la «honda huella que nos deja en el alma su cultura rica, dulce y recia». De ahí, añadió, la «alegría» por sumarse al octavo centenario de A Coruña «como ciudad libre, cuna de tantas personalidades ilustres y clave para entender Galicia, el conjunto de España y también de Europa». Los elogios fueron una constante en el discurso del Príncipe, quien también definió la urbe como «verdadera adelantada de la mirada de Europa sobre el mundo», «enamorada de la libertad» y ejemplo de «una espléndida realidad actual, admirada por tantos».

Área metropolitana

Aludió a las nuevas iniciativas para multiplicar la actividad económica y el empleo «en la ciudad y su área metropolitana», y se refirió a la convivencia del progreso con la conservación del patrimonio, la protección del medio ambiente y el incremento del bienestar social.

El cultivo de la economía del conocimiento, el refuerzo de las comunicaciones, el fomento de la creación artística, el espíritu empresarial con proyección internacional o la apuesta por la innovación de la mano de la Universidad fueron algunos de los aspectos señalados por Felipe de Borbón como responsables de que «esta ciudad haya aumentado en las últimas décadas su irradiación cultural, su atractivo turístico y su nivel económico».

Es precisamente esta situación de partida la que, a su juicio, proporciona un colchón frente a la recesión económica a A Coruña, que «ha querido apostar por un crecimiento compartido y solidario, cimentado en la libertad, la tolerancia y el respeto mutuo», dijo.

Recordando al europeísta Salvador de Madariaga, el heredero de la Corona abogó por «el continuo afán de superación y la aspiración a la excelencia» como instrumentos para «proyectar esta ciudad con fuerza en el mundo».