Estuvo muy cerca. Tanto que abrazó a todos los que no se sintieron intimidados por su capa rosa y su casco de armadura. Supercoco, el más azul de los teleñecos, visitó ayer el materno infantil. Era el Día Internacional del Niño y lo hizo cargado de mini-muñecos de Epi y Blas, sus compis de Barrio Sésamo. Por una vez, aterrizó sin el estruendo de sus famosas caídas televisivas. El personaje que enseñó a toda una generación la diferencia entre cerca y lejos se dejó caer, suavemente, por el Hospital Teresa Herrera y causó gran revuelo no solo entre los pequeños. María José Reino , subdirectora de enfermería del centro sanitario, agradeció tan amable sorpresa como antídoto frente al temor que a veces sufren los niños cuando tienen que ingresar en un hospital, y María Xosé Bravo , concejala de Cultura, añoró aquellos tiempos en los que programas como el de Supercoco hacían de la televisión una caja menos tonta. Quique, Moisés o Hugo, más de Epi que de Blas porque «hace más tonterías», fueron algunos de los que vieron, en vivo y en directo, al fuguillas de Supercoco. Casi tan rápido como en la tele pasó ayer por el Materno. Pero volverá y no vendrá solo. Le acompañarán, entre otros, el Monstruo de las Galletas, aunque esta vez «comerá más verduras y frutas», explicó Bruno Balsategui , gerente de Mamut Evens, la empresa que trae de gira a los famosos muñecos de Barrio Sésamo. En A Coruña estarán el 3 de enero para ofrecer la única actuación en Galicia... este año. El espectáculo de vísperas de Reyes será el primero de cinco temporadas. Otra fiesta. Y de bodas de plata. La Asociación Empresarial de Hospedaje, que preside Francisco Canabal, celebró ayer su 25 aniversario con una cena en Expocoruña. En la celebración, el presidente de la entidad repasó los retos que tuvo que afrontar la entidad a lo largo de los años en una velada en la que se rindió homenaje a los anteriores presidentes de Hospeco: José Luis Masián, José Luis Blanco, Eduardo Caridad, Carlos Salgado, Manuel Padín y Luis Gurriarán . Una foto con premio. Guillermo Pazos García vive en Sada desde hace una década, pero su corazón está en la tierra natal de Vituco Leirachá , el Ayuntamiento de Valdoviño. Les hablo de este veterinario porque acaba de ganar el primer concurso La Mirada Detenida, convocado por el citado Concello. «Está hecha desde la punta de A Frouxeira y se ve la playa de Meirás, a Virxe do Porto y los acantilados de Campelo», comenta sobre su premiada imagen. Lo curioso es que hace tan solo dos años no sabía nada de fotografía digital y, por supuesto, nunca en su vida se había presentado a ningún certamen. «Tenía una cámara analógica y hacía las fotos de la familia y de algún viaje», recuerda. Poco a poco, empezó a dar rienda suelta a la afición y ahora hasta pertenece a una nueva asociación de fotógrafos de la naturaleza, Fasgana, que se acaba de crear y que ya cuenta con 36 fotoaficionados .
Con motivo del bicentenario de la Guerra de la Independencia, The Royal Green Jackets y la Asociación Napoleónica Española celebraron una cena en el Sporting Casino en la que fueron condecorados Ángel Flores , del Ministerio de Defensa; José Soto , del Ayuntamiento de Astorga; David Sánchez , del de Móstoles; Jon Valera , del de Bailén, y Manuel Díaz , en representación del de La Albuera, Badajoz. Luis Sorando , Norberto Álvarez y Francisco Vela, de las asociaciones de voluntarios de Zaragoza, Ferrol y Madrid, fueron otros de los distinguidos junto a los coruñeses Antonio Osende y Manuel Arenas. Una guía para perderse. «Yo me perdí muchas veces», afirma Chano Eiroa , que ayer presentó en la galería Sargadelos, en la calle Real, la obra Guía dos camiños do Eume . «No hablo de los caminos oficiales señalizados, sino de los antiguos, por los que pasaban los carros», comenta el autor, que estuvo acompañado en el acto por Luis Costas , director del Parque Natural do Eume. Lo último en zapatos. A pesar de la crisis es la tercera vez esta semana que les hablo de una inauguración. En este caso se trata de una tienda de zapatos y complementos de la cadena Hazel, que abrió este año y que ya cuenta con 17 establecimientos en España. Su seña de identidad es «combinar las últimas tendencias de moda con unos espacios muy cuidados y femeninos», explican desde el local de la calle Torreiro.