La dimisión de Nogueira por discrepancias deja al presidente de la Diputación sin su más cercano y leal colaborador
09 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Han tenido que pasar 26 años para que Salvador Fernández Moreda y José Nogueira hayan vuelto a discutir en público. Entonces fue en una asamblea del PSOE. ¿El motivo? Moreda defendía el voto favorable a la entrada de España en la OTAN y Nogueira se oponía.
Ambos compartían militancia y amistad personal. Cuentan amigos comunes que no era raro que uno durmiera en la casa del otro o que ambos comieran juntos en el domicilio de cualquiera. Incluso José Nogueira fue el encargado de llevarle el currículum a Moreda a alguna empresa coruñesa para solicitar trabajo cuando estaba destinado en Ourense.
La relación entre ambos había arrancado con los primeros pasos de la democracia, en 1976, y desde entonces ambos han sido inseparables. Por eso, la sorpresa entre el socialismo galaico por la dimisión de Nogueira ha sido mayúscula. «Desde la Agrupación Socialista Coruñesa, no tenemos nada que decir. Confiamos en las explicaciones que ambos den de las diferencias y nos remitimos a sus palabras, sin matizar ni una coma», contaba ayer el secretario de Organización, Jacinto Parga.
Tampoco en el consejo territorial del PSdeG, en Santiago, se entendían demasiado las razones esgrimidas por Moreda. «Proponía un gasto inasumible en estos momentos para la Diputación», vino a decir ante sus compañeros de partido cuando se le preguntó por las causas del distanciamiento.
Muchos de ellos no pudieron ocultar su sorpresa por la disputa. «José Nogueira es un magnífico gestor, una persona nada dada a despilfarrar y siempre atento a defender los intereses de la institución a la que representa», explicaba una alta dirigente socialista consultada ayer.
Incluso en fuentes sindicales de la Diputación se discrepaba de la versión oficial. «La masa salarial ha bajado en los últimos dos años casi tres puntos porcentuales y la subida salarial pactada para el 2009 era de solo el dos por ciento», decían.
Pero en el socialismo coruñés tampoco se quiere apuntar hacia diferencias de tipo político. «Claro que no tiene nada que ver con las declaraciones de Moreda de hace un par de semanas», insisten los más cercanos amigos de José Nogueira, que se remite a la explicación original: «No puedo firmar una cosa que va contra lo que he negociado durante los últimos meses».
La mayoría de las versiones coinciden en el supuesto peso que el interventor de la Diputación, José Manuel Pardellas, ha adquirido en el desarrollo de la gestión de la institución. «Moreda está muy preocupado por garantizar la eficacia y solvencia de la gestión económica. Y nos parece muy bien, pero lo que no puede ser es que ello confiera un exceso de poder a un funcionario en una institución que se tiene que caracterizar por su trabajo político», indican algunos de los consultados. Y ponen ejemplos. «El área económica de la Diputación tiene más de cincuenta trabajadores, casi cinco veces más que el Ayuntamiento de A Coruña, por citar un caso», añaden.
Mientras, la portavoz del BNG en la Diputación, Rosana Pérez, tampoco quiso entrar en detalles. «É un problema que afecta aos socialistas e que, por suposto, non afecta á gobernabilidade da institución», apuntó antes de reconocer que no habían recibido ninguna explicación.
Después de tantos años trabajando hombro con hombro, conversando varias veces a diario, ayer Moreda y Nogueira no se llamaron. El segundo pasó por el Ayuntamiento para oficiar tres bodas civiles y evitó pronunciarse sobre las diferencias con Moreda. La conversación entre ambos que selle el divorcio o la reconciliación -siempre en términos políticos, que no personales- no tiene fecha.