Los representantes sindicales de UGT, CC.OO y CIG han comunicado formalmente a la Subdelegación del Gobierno la huelga anunciada para el próximo 17 de octubre. Con ella solicitan mejoras en el sector del comercio, el que consideran que pasara por una situación de precariedad.
«El problema es el convenio colectivo», indica Álvaro Cagigal de UGT. «La patronal quiere incrementar el IPC más un punto, que es el 3%, sin carácter retroactivo, lo que implica no cobrar atrasos, bajando el nivel adquisitivo», señala. Además del tema económico, la reivindicación apunta a los tipos de jornada: «No quieren regularlas. Ahora son irregulares, que no permiten buscarte un segundo empleo para complementar tu sueldo. Si hablamos, a jornada completa, de salarios de 800 euros, a tiempo parcial es la mitad», sostiene el representante.
Por último están las clasificaciones: «Hay un abuso de la s categorías profesionales, ayudante de dependiente haciendo funciones de dependiente».
Manifestación previa
El día 16 los sindicatos han convocado una manifestación en el centro comercial Dolce Vita. De todos modos matizan que «no convocamos una huelga por la apertura de Dolce Vita, sino para solicitar mejoras en el sector del comercio».
Por su parte la Confederación de Autónomos y Profesionales de España (Caype) denuncia que la huelga convocada no es la mejor forma de ayudar al pequeño comercio, sobre todo por las formas que se están utilizando. Se refiere a la pega nocturna de pegatinas que, una vez más, se realizó en escaparates. En esta ocasión se localizaron en la calle Barcelona.
Los sindicatos se desligan totalmente de estos actos que consideran vandálicos.