Capaces de conseguir el oro

A CORUÑA

Ocho coruñeses con discapacidad visual compiten este fin de semana en el campeonato de España de vela

19 sep 2008 . Actualizado a las 12:22 h.

En octubre del año pasado, un grupo de personas con discapacidad visual se embarcaban en la aventura de aprender a navegar. La ONCE y el Real Club Náutico de La Coruña lanzaban así la iniciativa de la Escuela de Vela Adaptada. Menos de un año después, se enfrentan ya a un reto mayúsculo. Hoy emprenden la ruta hacia Castellón para participar en el campeonato de España de vela, organizado por la Federación Española de Deportes para Ciegos. Y van con posibilidades de pellizcar alguna medalla: «Nunca se han medido a nivel nacional, pero han cambiado la mentalidad de aprendizaje por la de competición, y eso es fundamental. Sinceramente, creo que están muy bien preparados», aseguró Alexandra Fernández, coordinadora de la escuela.

En total, de aquí sale un grupo dividido en cuatro tripulaciones compuestas por dos deportistas con discapacidad visual y un guía, para enfrentarse a otros quince equipos de otros tantos clubes náuticos de toda la geografía española.

Los entrenadores habituales, Teresa Hermida, José Manuel Calvo, Adrián Alonso y Alexandra Fernández, harán de guías en los barcos que pilotarán Óscar García, Delio Díaz, Carmen América Gómez, Héctor Fraga, Ana Varela, Miguel Espárrago, su hijo Iván y la benjamina del grupo, Jasmina García, que tiene tan solo 10 años. Un grupo heterogéneo, con una diferencia de edad de 36 años entre el mayor y la menor, unidos por su afán de superación y el amor al deporte.

«La progresión en estos meses de trabajo ha sido asombrosa, sobre todo a la hora de orientarse en el barco. Han aprendido a guiarse por el ruido de la vela para saber si se pierde velocidad», explica Teresa Hermida. Ante los piropos de sus entrenadores, responden con modestia: «El mérito es de los monitores, que han sabido quitarnos el miedo».

Destino Londres 2012

La próxima cita podría ser las Parolimpiadas de Londres del 2012: «Me han dicho que allí no se come muy bien, así que no se si iremos», bromea Miguel Espárrago. Hasta entonces, habrá que seguir entrenando, ellos y el resto de alumnos de vela adaptada: «Trabajamos con distintas asociaciones. Pero, por ahora, el cupo está lleno. Ojalá pudiéramos ampliarlo. Existe una gran demanda, pero nuestros medios son limitados, ya que al ser una actividad gratuita dependemos de financiación externa y patrocinadores», deja caer José Manuel Calvo.