El «memorable» día en que los coruñeses conocieron el beicon

La Voz

A CORUÑA

«¡Cómo lo voy a olvidar! Fue la primera vez que vi el beicon», recuerda el ex concejal Juan Manuel Iglesias Mato, Palau , cuando se le pregunta por la apertura del primer supermercado de A Coruña, hoy hace cincuenta años. La prensa de la época calificó la jornada como «memorable» para la ciudad, pues ese sábado 6 de septiembre de 1958 se puso en marcha también la Fábrica de Armas.

El «autoservicio» (así se llamaba en la época), lo inauguró (con corte de cinta incluido) Francisco Franco, que vestía el uniforme blanco de capitán general del Ejército de Tierra. Fue aclamado al entrar en el mercado de San Agustín. Entre otros, lo acompañaron en el recorrido triunfal por las repletas estanterías el ministro de Comercio, señor Ullastres, y el cardenal-arzobispo. El beicon no solo sorprendió a Palau, que entonces era un crío de 11 años. En la crónica de La Voz se dice que «las vitrinas frigoríficas, estanterías y cámaras fueron observadas por S. E., así como algunos artículos exhibidos, como las carnes hamburguesas, el beicon (tocino inglés) y otros». Los precios de entonces son impensables hoy en día, ya que un pollo costaba 25 pesetas, un kilo de galletas 4,50 y una caja de Avecrem, 2.

El supermercado abrió esa misma tarde, y registró un abarrote. Solo cerraba los domingos, y abría de lunes a viernes, de 9 a 13.30; y los sábados, además de a esas horas, de las 17 a las 20.

Las obras fueron realizadas en un tiempo récord de 48 días por General Industrial Española, que contó con la colaboración de firmas locales como Pedro Zapata, Ángel Roade, Alfredo Moraes y Luminosos Feca-Neón. Julio Estrada Gallardo fue el aparejador-director de las obras.

El mercado de San Agustín se había concluido en 1941. El proyecto, firmado por los arquitectos Santiago Rey Pedreira y Antonio Tenreiro, incluía en su bajo una amplia zona destinada a la carga y descarga, toda una novedad en la época. Esa superficie fue en la que, en 1958, se inauguró el supermercado, que ocupaba más de mil metros cuadrados, de los cuales 627 correspondían a despacho al público. A los clientes se les cobraba en máquinas registradoras, adelanto técnico que se presentaba como lo nunca visto en A Coruña.

La Voz del 7 de septiembre ofrecía otra gran noticia destacada en su primera página: «44 millones de pesetas para el aeropuerto de Alvedro. Se ampliará la pista a 2.000 metros». La inversión fue aprobada tres días antes en el Consejo de Ministros celebrado en el pazo de Meirás. Medio siglo después, la pista coruñesa sigue midiendo lo mismo (1.940, en concreto), y es la segunda más pequeña de la España peninsular. La ampliación en 500 metros, prometida por Zapatero en su visita durante la campaña electoral del 2004, aún no ha sido ejecutada. Medio siglo después, el pazo de Meirás está a punto de ser BIC y A Coruña está repleta de supermercados, entre ellos el Gadis que ocupa el lugar en el que, hace hoy 50 años, se abrió el primero.